Sin categoría

0000 NOTICIA VISIBLE, 0012 FORMATO - TEXTO, 0040 OPINION, Sin categoría

iconoSTEM, dades i ètica: el triangle de la formació del futur

Arran del meu article, de fa uns dies. titulat “Formació i ocupació futura: flexibilitat,
tecnologia i humanisme”, vaig rebre diversos missatges i una trucada d’un
vicerector d’una universitat catalana que va afirmar: “la meitat de les
carreres universitàries són obsoletes, preparen per a professions que
s’extingiran en un lustre”. L’afirmació del vicerector i els diferents
missatges em van fer reflexionar sobre com ens hem de preparar per al futur,
especialment els joves, per afrontar els reptes i decidir què estudiar. La
pregunta dominant en els missatges era com serà el futur i si la formació
actual prepara per als desafiaments del esdevenidor, considerant aspectes com
la digitalització, les bretxes socioeconòmiques i de gènere, i un horitzó on la
intel·ligència artificial serà clau i la personalització de l’aprenentatge, una
opció real per ajustar ritmes i complexitat progressiva a les característiques
i capacitats de cada estudiant.

Tenim poques
certeses sobre el futur, però sí que intuïm que l’activitat professional
requerirà coneixements de ciència de dades (analitzar grans volums de dades per
extreure coneixement i prendre decisions), de robòtica (dissenyar i programar
robots per realitzar tasques autònomes o assistides), i intel·ligència
artificial (tecnologia que permet a les màquines simular capacitats humanes:
aprenentatge i presa de decisions). Caldrà impulsar habilitats com el pensament
crític (capacitat d’analitzar, avaluar i interpretar informació per prendre
decisions raonades) i el treball multidisciplinari (col·laboració entre
professionals de diferents disciplines per assolir solucions òptimes). A més,
serà necessari conèixer tècniques de machine learning, que permeten a
les màquines aprendre a partir de dades sense programació explícita, i deep
learning (ús de xarxes neuronals profundes per processar grans volums de
dades). Alhora, serà crucial desenvolupar aspectes associats a l’ètica, la
sociologia i la regulació.

Si aquests són
els aspectes requisits per a l’activitat professional, es pot afirmar que la
formació necessària per al futur, assegurant que sigui accessible per a tothom,
hauria de ser flexible, personalitzada, multidisciplinària i orientada a les
habilitats i coneixements emergents, fomentant la capacitat d’aprendre a
aprendre i desaprendre, i prioritzant el desenvolupament d’habilitats com el
pensament crític, la resolució de problemes i la capacitat d’adaptació. Alhora,
cal integrar matèries relacionades amb les tecnologies emergents, ensenyar a
utilitzar eines digitals tot comprenent el seu funcionament i el seu impacte
ètic i social.

Per això, els
plans d’estudis haurien de tenir un enfocament multidisciplinari, incloent
coneixements STEM, ciències socials, historia, ètica i biologia, així com el
desenvolupament d’habilitats per a la comunicació efectiva, la gestió de la
incertesa, per ser més resilient, per treballar en equip i col·laborar en la
diversitat. Aquest conjunt d’aspectes pot preparar millor per afrontar els
desafiaments i canvis del futur, en un món cada vegada més tecnològic i
complex, equilibrant el coneixement tècnic amb les habilitats humanes i
ètiques, preparant les persones tant per al món laboral com per a la formació
continuada. Perquè, si abans 23 anys d’estudis preparaven per a 40 anys de
feina, ara ho fan per a menys d’una dècada. El futur exigirà cicles de formació
periòdics per continuar treballant. Estem preparats per a això?

Antoni Garrell i
Guiu

Abril 2024

Autor: Antoni Garrell

0000 NOTICIA VISIBLE, 0012 FORMATO - TEXTO, 0040 OPINION, Sin categoría

iconoIA y economía: el dilema de las desigualdades, los costes y el poder

Vivimos un momento de profundas transformaciones que agitan la geopolítica y los equilibrios de poder. La política global se tambalea entre regresiones autoritarias y crisis institucionales, con el espectro de un nuevo mandato de Trump removiendo los equilibrios internacionales. En los frentes de guerra, drones y sistemas autónomos muestran que los algoritmos ya no solo calculan, también deciden. Y en el mundo civil, la inteligencia artificial generativa —capaz de crear texto, imagen o código— ha irrumpido como una herramienta de uso masivo sin que tengamos del todo claro cuáles son sus límites ni sus reglas de juego.

Este contexto plantea una cuestión de fondo: ¿Cómo evaluar el impacto real de la inteligencia artificial en la economía y en la vida social? ¿Por los beneficios que promete, por los costes que impone, por las mejoras en la calidad de vida, o por los efectos colaterales que genera? No hay una única métrica posible. Y tampoco hay respuestas neutras.

Porque la IA no es solo una tecnología, es una construcción social, económica y política. Una apuesta de poder y una disputa de modelo. El debate ético no está fuera del debate técnico ya que lo recorre de forma transversal. Por eso es urgente mirar más allá del entusiasmo tecnocrático y preguntarnos en qué dirección nos está llevando esta transformación.

La cara oculta: costes energéticos, materiales y económicos

Uno de los grandes puntos ciegos del relato oficial sobre la IA es su coste energético y material. Se habla de eficiencia, pero poco de consumo. Se promete desmaterialización, pero el modelo es profundamente físico ya que requiere entrenamiento de modelos con millones de parámetros, centros de datos que requieren refrigeración constante, cadenas de suministro extractivas que atraviesan medio mundo.

Entrenar un modelo como GPT-4 puede requerir decenas de millones de dólares en infraestructura y energía. Un informe de OpenAI y Microsoft reveló que sus sistemas consumen gigavatios-hora equivalentes al consumo de una ciudad mediana. Google estima que el entrenamiento de modelos de gran escala puede superar las 500 toneladas de CO₂ por sistema (Strubell et al., 2019).

La «nube» es en realidad un conjunto de minas, redes, fábricas y servidores. Esta infraestructura es intensiva en energía, agua y minerales críticos, y es poco compatible con los compromisos de descarbonización. Además, impone costes económicos indirectos: aumento del precio energético en países con alta demanda digital, presiones sobre redes eléctricas y conflictos por el uso del agua.

Además, los costes, impactos y escenarios son geopolíticos ya que el 90% de los chips avanzados los produce Taiwán; China controla más del 70% del procesamiento de tierras raras; EE. UU. lidera en semiconductores y propiedad intelectual. La “economía algorítmica” consolida nuevas dependencias.

Para hacernos otra idea en el mundo hay del orden de 8.000 centros de datos de los cuales un 30% están en EE. UU., y China solo cuenta con 400, siendo Alemania, el Reino Unido y Francia los otros centros importantes. El coste de un centro de datos como los de Microsoft o Google cuesta del orden entre 1.500 y 2.000 millones de dólares. Una idea de consumo es que el 40% de los gastos son en refrigeración.

En términos de inversión según Stanford AI Index 2024 y McKinsey Global Institute el sector privado ha invertido 67.000 millones de dólares y el público unos 30.000 millones. Estos niveles de inversión solo se lo pueden permitir países con una gran capacidad económica, ergo, la economía del conocimiento general una geopolítica basada en la desigualdad de países y fuentes de información que se traducirá, necesariamente, en los poderes en el planeta a los cuales habrá referencia más adelante.

Empleo: entre la promesa de la productividad y el sesgo hacia la automatización

Uno de los argumentos más reiterados es que la IA permitirá aumentar la productividad y liberar a las personas de tareas rutinarias. En parte es cierto, pero el problema está en cómo se distribuyen esos beneficios, y en qué tipo de empleo desaparece o se transforma. ¿Será en servicios, en industria, en tareas “inteligentes”? ¿Pueden afectar a tareas intensivas en fuerza de trabajo como los cuidadores, los agricultores, los servicios de restauración y hostelería?

Uno de los autores más citados en el tema, Erik Brynjolfsson, ha defendido que la IA puede ser un aliado del trabajador, no un sustituto. Si se orienta hacia la complementariedad, puede mejorar resultados y liberar tiempo para tareas más creativas. Pero esta visión optimista choca con la lógica dominante del mercado.

La automatización ha generado una pérdida neta de empleos medios: en EE. UU., más del 60% de la caída en empleos administrativos desde 2000 se atribuye a la informatización. La OCDE advierte que hasta el 27% de los empleos actuales pueden verse profundamente alterados en una década, y el impacto será desigual: mayor en jóvenes, mujeres y trabajadores de menor cualificación.

Esto genera un doble impacto, por un lado, la destrucción de empleos intermedios, por otro, una polarización creciente. La IA generativa no afecta solo a operarios o tareas repetitivas, sino también a profesiones cognitivas como traductores, diseñadores, administrativos, incluso programadores.

El riesgo es un mercado de trabajo en forma de «reloj de arena» basado en una concentración en la cúspide y precarización en la base.

Desigualdad, exclusión y concentración del poder

La inteligencia artificial no solo redistribuye funciones, también redistribuye poder. Las infraestructuras, los datos, los algoritmos y los beneficios están concentrados en pocas manos. Hoy, cuatro empresas (Microsoft, Google, Amazon y Meta) controlan más del 80% de la infraestructura de IA generativa. La inversión en IA está dominada por fondos privados solo en 2023, se superaron los 65.000 millones de dólares, y el 90% fue a parar a EE.UU. y China (McKinsey, 2023).

El gran tema no es solo la capacidad que tienen ciertos países para controlar la información atendiendo a sus recursos para promover data centers y, consecuentemente, tener medios para acumular conocimiento. En este sentido Shoshana Zuboff ha descrito este fenómeno como “capitalismo de vigilancia”: un sistema donde la extracción masiva de datos personales se convierte en una fuente de valor económico y de control social. Esta lógica erosiona la privacidad, socava la autonomía individual y refuerza asimetrías ya existentes.

Complementariamente, se puede dar el caso – no necesariamente, pero ya se ha dado en Google – que los modelos de IA entrenados con datos sesgados pueden perpetuar discriminaciones de género, raza o clase. Y lo hacen bajo un barniz de objetividad algorítmica. A falta de auditorías públicas, las decisiones automatizadas se vuelven opacas y difíciles de impugnar.

Además, la exclusión digital no es una externalidad sino un resultado directo del modelo de concentración, si no se corrige políticamente. La IA puede exacerbar la brecha entre países con capacidad tecnológica y aquellos que solo consumen tecnología ajena.

Conclusión: otra IA es posible (y necesaria)

No se trata de rechazar la inteligencia artificial. Se trata de preguntarnos con honestidad qué IA queremos, al servicio de qué fines, y con qué reglas. Como bien dice Zuboff, sin control ciudadano sobre los datos, no hay democracia digital. Las decisiones están en juego ahora. No es una revolución inevitable sino una construcción que puede orientarse. Y eso exige repensar no solo la tecnología, sino los valores que la guían, las instituciones que la regulan y las métricas con las que evaluamos su éxito.

Si seguimos midiendo el progreso por la velocidad del procesamiento o el tamaño del modelo, corremos el riesgo de perdernos lo más importante que no es otra cosa de saber, fehacientemente, para quién estamos diseñando el futuro.

Autor: Héctor Santcovsky

0000 NOTICIA VISIBLE, 0012 FORMATO - TEXTO, 0020 NOTICIAS- IA, Sin categoría

iconoLa IA quiere un cuerpo y puede encontrarlo en los robots

La inteligencia artificial se prepara para integrarse en robots humanoides capaces de realizar tareas domésticas, marcando un hito en la robótica aplicada al hogar.La reciente solicitud de registro de marca por parte de OpenAI para «robots humanoides programables por el usuario» indica un avance significativo hacia la creación de robots domésticos inteligentes. Aunque hasta ahora los intentos de desarrollar robots con apariencia humana han sido limitados, la combinación de inteligencia artificial generativa y modelos de lenguaje avanzados promete dotar a estas máquinas de la capacidad de aprender y ejecutar tareas cotidianas en el hogar. No obstante, enseñar a un robot a realizar actividades como fregar platos sigue siendo un desafío considerable, requiriendo avances tanto en el aprendizaje automático como en el diseño robótico para evitar daños materiales y garantizar su eficiencia.

 

En medio del impacto causado por la aparición de la inteligencia artificial china DeepSeek, surge una noticia que podría transformar el panorama tecnológico: OpenAI ha registrado una marca comercial que incluye «robots humanoides programables por el usuario». Este movimiento sugiere la intención de la compañía de integrar sus avanzados modelos de IA en plataformas robóticas físicas, llevando la inteligencia artificial más allá del ámbito digital.

Hasta la fecha, los esfuerzos por crear robots con apariencia y funcionalidad humanas han enfrentado múltiples desafíos. Prototipos como Optimus de Elon Musk han sido objeto de críticas, especialmente tras revelarse que durante su presentación algunos movimientos eran controlados remotamente por humanos. Sin embargo, la colaboración de OpenAI con empresas de robótica, como la desarrolladora de los prototipos Neo y EVE, indica un enfoque renovado hacia la creación de robots domésticos verdaderamente autónomos y funcionales.

El avance clave en este ámbito es la inteligencia artificial generativa. Mediante modelos de lenguaje avanzados, se espera que los robots puedan aprender y adaptarse a diversas tareas domésticas. No obstante, la complejidad de actividades aparentemente simples, como fregar platos, representa un reto significativo. Enseñar a un robot a manejar objetos frágiles sin causar daños requiere no solo algoritmos de aprendizaje sofisticados, sino también avances en la percepción sensorial y la destreza mecánica de los robots.

Un ejemplo de la aplicación exitosa de la IA en robots domésticos es el Aquasense 2 Ultra, un dispositivo diseñado para limpiar piscinas. Equipado con un procesador de cuatro núcleos y múltiples sensores, este robot utiliza algoritmos de inteligencia artificial para mapear su entorno y detectar objetos como hojas en el agua, optimizando así la limpieza y reduciendo la necesidad de intervención humana.

La evolución de la robótica doméstica apunta hacia sistemas capaces de aprender de su entorno y adaptarse a nuevas tareas mediante técnicas como el aprendizaje por imitación. Robots como el PR2 de Willow Garage han demostrado la viabilidad de este enfoque, adquiriendo habilidades para doblar ropa o servir bebidas tras observar acciones humanas. Además, el uso de simulaciones en entornos virtuales permite a los robots practicar innumerables escenarios, acelerando su proceso de aprendizaje sin riesgos físicos.

Empresas como Boston Dynamics y Tesla han anunciado planes para comercializar robots humanoides en los próximos años, destinados a tareas industriales y domésticas. La colaboración de OpenAI con diversos fabricantes para integrar sus modelos de IA en robots comerciales sugiere que pronto podríamos ver asistentes robóticos en nuestros hogares, capaces de realizar desde tareas sencillas hasta actividades más complejas, como montar muebles o preparar comidas.

Aunque aún existen desafíos técnicos y éticos por superar, la convergencia de la inteligencia artificial y la robótica promete inaugurar una nueva era en la automatización doméstica, transformando la manera en que interactuamos con la tecnología en nuestra vida diaria.

·····················

Este es un resumen comentado, basado en la noticia original de Ramón Peco publicada en La Vanguardia el 24/02/2025.

Puedes leer el artículo completo aquí: www.lavanguardia.com/vida/20250224/10357302/ia-quiere-cuerpo-encontrarlo-robots-capaces-aprender-fregar.html

.

.

.

.

0000 NOTICIA VISIBLE, 0012 FORMATO - TEXTO, 0020 NOTICIAS- IA, Sin categoría

iconoChatGPT-4.5 está a la vuelta de la esquina

GPT-5 marcará una nueva era en OpenAI al integrar capacidades avanzadas y unificar su inteligencia artificial.El lanzamiento de GPT-5 supondrá un cambio de paradigma en la estrategia de OpenAI, que busca eliminar la fragmentación de sus modelos de IA. Antes de su llegada, la compañía lanzará GPT-4.5 (nombre en clave Orion), que será la última versión sin razonamiento en cadena. Microsoft y OpenAI apuestan por una inteligencia unificada que facilitará el uso de IA sin necesidad de seleccionar modelos específicos. La fecha de lanzamiento de GPT-5 podría coincidir con el evento Build 2025 de Microsoft, en plena competencia con Google I/O.

 

Microsoft está preparando sus servidores para la llegada de GPT-5, el nuevo modelo de lenguaje de OpenAI que podría suponer un salto cualitativo en el desarrollo de la inteligencia artificial. La compañía de Redmond espera que el lanzamiento se produzca a finales de mayo, coincidiendo con su conferencia Build 2025, según fuentes familiarizadas con los planes internos de la empresa.

De acuerdo con The Verge, el nuevo modelo incluirá el sistema de razonamiento o3, que OpenAI presentó durante sus anuncios navideños en diciembre. Este componente, del que ya vimos una versión reducida llamada o3-mini el mes pasado, ya no se lanzará de forma independiente, sino que se integrará directamente en GPT-5 para mejorar sus capacidades de análisis y respuesta.

Antes de la llegada de GPT-5, OpenAI lanzará GPT-4.5 (nombre en clave Orion) la próxima semana. Este será el último modelo sin capacidad de razonamiento en cadena de la compañía, marcando el fin de una era en el desarrollo de modelos de lenguaje tradicionales. Microsoft ya está preparando sus servidores para albergar ambas versiones.

La llegada de GPT-5 marca un antes y un después en la estrategia de OpenAI. La compañía busca unificar sus diferentes modelos de lenguaje para simplificar la experiencia del usuario, eliminando la necesidad de elegir qué modelo usar para cada tarea. «Odiamos el selector de modelos tanto como vosotros y queremos volver a una inteligencia unificada mágica», declaró Sam Altman en una publicación reciente en X.

Las declaraciones previas del CEO de OpenAI sobre GPT-5 apuntan a que será «un sistema que integra gran parte de nuestra tecnología». El objetivo es combinar los modelos de lenguaje grandes para crear uno más capaz que podría acercarse a lo que la industria denomina inteligencia artificial general o AGI.

La fecha de lanzamiento no es casual: coincide con las conferencias Build de Microsoft y Google I/O, donde ambas compañías competirán por mostrar sus últimos avances en IA. El año pasado, Altman apareció en el escenario de Build días después de que OpenAI lanzara GPT-4o, un modelo más rápido y gratuito para todos los usuarios de ChatGPT.

Microsoft ya está preparando actualizaciones de Copilot para aprovechar las nuevas capacidades tan pronto como estén disponibles. La compañía renovó completamente su asistente en octubre, eliminando las opciones «creativo», «equilibrado» y «preciso» para controlar la salida del modelo. En enero, añadieron el botón «Think Deeper» que utiliza el modelo de razonamiento o1 de OpenAI.

El gigante de Redmond también trabaja en su propia versión del agente Operator AI de OpenAI, capaz de interactuar con interfaces gráficas y automatizar tareas en la web. Es un concepto similar a las macros o los sistemas de piloto automático, que no requieren atención constante del usuario. Los equipos de Microsoft están centrados en reducir los costes para hacer estas tecnologías más atractivas para las empresas.

La llegada simultánea de GPT-5 y la conferencia Build promete una intensa batalla en el campo de la IA. Microsoft y Google competirán por mostrar los avances más impresionantes, especialmente ahora que ambas conferencias coinciden en mayo. Solo el tiempo dirá si OpenAI cumple con los plazos previstos para el lanzamiento de sus nuevos modelos.

·····················
Este es un resumen comentado, basado en la noticia original de Sergio Agudo publicada en La Vanguardia el 21/02/2025.
Puedes leer el artículo completo aquí: www.lavanguardia.com/andro4all/tecnologia/chatgpt-4-5-podria-llegar-la-proxima-semana-pero-el-verdadero-bombazo-esta-en-que-gpt-5-estaria-a-la-vuelta-de-la-esquina
·····················

.
.
.
.

Scroll al inicio
Verificado por MonsterInsights