Magnate de Silicon Valley
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El magnate tecnológico Larry Ellison, cofundador de Oracle, se alía con Donald Trump para influir en el control social y político en EE.UU. Su fortuna supera los 365.000 millones de dólares, impulsada por la computación en la nube y la inteligencia artificial.
El magnate tecnológico Larry Ellison, cofundador y presidente de Oracle, se ha convertido en un aliado clave de Donald Trump, quien lo describe como su «director ejecutivo de todo». A sus 81 años, Ellison es el segundo hombre más rico del mundo, con un patrimonio neto superior a los 365.000 millones de dólares, según Forbes. Su fortuna proviene principalmente de su negocio de alojamiento web y su capacidad para transformar Oracle en un proveedor de servicios de computación en la nube, un sector que ha crecido exponencialmente con el auge de la inteligencia artificial.
Durante décadas, Ellison ha sido conocido por su estilo de vida extravagante, que incluye múltiples mansiones, coches de lujo y yates. Además, es amigo cercano de figuras como Steve Jobs y ha ganado la Copa América en dos ocasiones. Aunque se ha presentado como un centrista, su inclinación política ha cambiado hacia la derecha en los últimos años, alineándose con otros líderes de Silicon Valley.
En 2016, Ellison apoyó a Marco Rubio, pero en 2020 se acercó a Trump, viendo oportunidades de negocio en su administración. Oracle se convirtió en el principal socio de TikTok en EE.UU. y ha estado involucrada en el Proyecto Stargate, que busca invertir hasta 500.000 millones de dólares en infraestructura de inteligencia artificial. Las acciones de Oracle han aumentado más del 85% desde que Trump asumió el cargo, lo que ha incrementado significativamente la riqueza de Ellison.
Además de sus intereses comerciales, Ellison comparte una visión del mundo con Trump, apoyando a su hijo, David Ellison, en la compra de Paramount por 8.000 millones de dólares, lo que le otorga control sobre importantes medios de comunicación en EE.UU. También ha donado millones a las fuerzas armadas de Israel y ha sido criticado por su influencia en la narrativa sobre la guerra en Gaza.
Ellison y Trump coinciden en la necesidad de utilizar la tecnología para la vigilancia ciudadana, un enfoque que ha suscitado preocupaciones sobre la privacidad y el control social. Su relación ilustra cómo el poder político y tecnológico se entrelazan en la actualidad, creando un panorama complejo para la democracia y la libertad individual.
¿QUIÉN DIJO QUE LA TECNOLOGÍA NO PUEDE CONTROLAR A LAS MASAS? ¡QUÉ IRÓNICO!









