El uso de inteligencia artificial para manipular imágenes está facilitando fraudes en plataformas de entrega como Uber Eats y Glovo, donde usuarios alteran fotos de pedidos para obtener reembolsos indebidos, generando pérdidas significativas para empresas y restaurantes.
En un experimento realizado por el periodista Manuel Ángel Méndez, se demostró cómo, en tan solo tres minutos y utilizando herramientas gratuitas de IA, es posible modificar una imagen de una hamburguesa para simular que está cruda, a pesar de haber sido entregada en perfectas condiciones. Al presentar esta imagen alterada como evidencia de un pedido defectuoso, la plataforma procesó un reembolso automático de 17,49 €, sin verificar la autenticidad de la reclamación.
Este tipo de fraude, denominado «shallowfake», se caracteriza por manipulaciones mínimas en imágenes que resultan difíciles de detectar a simple vista. La proliferación de herramientas de IA accesibles y fáciles de usar ha permitido que individuos sin conocimientos técnicos avanzados puedan llevar a cabo estas estafas con facilidad.
Empresas de diversos sectores, incluyendo aseguradoras como Allianz y Zúrich, han reportado un aumento significativo en fraudes relacionados con imágenes y documentos alterados mediante IA. Por ejemplo, Allianz ha observado un incremento del 300% en el uso de aplicaciones de IA para retocar documentos desde 2021.
Las plataformas de entrega, al enfrentar estos desafíos, han comenzado a implementar medidas para detectar y prevenir fraudes. Uber Eats, por ejemplo, ha reconocido un ligero aumento en actividades fraudulentas desde principios de 2024 y ha invertido en herramientas de IA para identificar reclamaciones inconsistentes. Sin embargo, cuando estas medidas fallan, los costos suelen recaer en los restaurantes asociados, quienes asumen las pérdidas de pedidos fraudulentos.
El problema se agrava para pequeñas y medianas empresas que carecen de los recursos necesarios para implementar tecnologías avanzadas de detección de fraudes. El análisis de metadatos y patrones en imágenes requiere software especializado y costoso, lo que deja a estas empresas más vulnerables a estafas.
Además, se ha identificado que la Agencia Tributaria podría enfrentar desafíos similares con la emisión de facturas falsas generadas por IA, aunque actualmente se encuentra en una fase temprana de adopción de estas tecnologías para la detección de fraudes.
«¿Estamos preparados para enfrentar el auge de fraudes facilitados por la inteligencia artificial en el comercio digital?»
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RESUMEN BASADO EN EL ARTÍCULO: “HE CENADO GRATIS ENGAÑANDO A UN RESTAURANTE CON IA. EL FRAUDE ‘LOW-COST’ QUE ESTAFA MILLONES” DE MANUEL ÁNGEL MÉNDEZ, PUBLICADO EN EL CONFIDENCIAL EL 09/05/2025.









