La proliferación de la inteligencia artificial en España ha generado tanto avances significativos como nuevas formas de delincuencia, evidenciando un fenómeno preocupante en la sociedad actual. Un caso emblemático es el de Nacho, un jubilado valenciano que, tras perder a su esposa en las Navidades de 2022, se convirtió en víctima de una estafa sentimental que le costó 8.800 euros de sus ahorros. Este caso, que fue revelado en Telecinco, pone de manifiesto cómo los delincuentes están utilizando la inteligencia artificial para crear perfiles falsos que manipulan las vulnerabilidades emocionales de sus víctimas.
Nacho, quien se encontraba en un estado emocional delicado tras la muerte de su pareja, recibió un correo electrónico el 29 de noviembre de 2024 de Ainur, una supuesta médico de 43 años originaria de Kazajistán. A pesar de las señales de alarma que comenzaron a surgir, la soledad y el deseo de establecer una conexión llevaron a Nacho a entablar una relación virtual. «Me dijo que tenía 43 años, que era médico de una aldea y que buscaba hombres serios», relató Nacho, quien al principio se mostró cauteloso ante la comunicación por email.
La estafa se desarrolló de manera meticulosa, con el estafador evitando solicitar dinero al principio, lo que ayudó a consolidar la confianza de Nacho. Sin embargo, cuando este propuso viajar a Kazajistán para conocer a Ainur, la respuesta fue negativa, pero con una contraoferta: «Ella me dijo que no podía porque su familia no lo vería bien». Posteriormente, comenzó a solicitar dinero bajo diferentes pretextos, sumando un total de 8.800 euros en varias transferencias.
El caso de Nacho no es único. Según datos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, las estafas sentimentales en España han aumentado notablemente desde 2020, coincidiendo con el auge de las relaciones virtuales durante la pandemia y el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial generativa. La Policía Nacional ha intensificado sus campañas informativas para prevenir estos delitos, especialmente dirigidas a la población de mayor edad, que suele ser más vulnerable.
La experiencia de Nacho es un claro ejemplo de cómo la inteligencia artificial puede ser utilizada con fines delictivos, generando imágenes y videos hiperrealistas que dificultan la identificación de fraudes. Ahora, Nacho busca que su historia sirva de advertencia para otros, instando a las personas a compartir sus experiencias y no ignorar las señales de alarma que puedan surgir en situaciones similares.
¿QUIÉN DIJO QUE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL NO PODÍA SER UN BUEN COMPAÑERO DE CITA?
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APARECEN EN EL ARTÍCULO ORIGINAL:
Ainur, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Nacho, Policía Nacional, Telecinco.
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Fuente: Diario de Sevilla | URL: Ver noticia original









