Steph Ango, CEO de Obsidian, plantea cómo la tecnología está moldeando la forma en que pensamos y miramos el mundo. Su aplicación busca ser una base de conocimientos personales, permitiendo acumular información importante en un solo lugar accesible en todo momento. Ango se muestra interesado en utilizar la inteligencia artificial para expandir las capacidades humanas y no para reemplazarlas, fomentando un enfoque no lineal en el pensamiento.
Obsidian representa un ejemplo de cómo la tecnología puede influenciar la forma en que procesamos la información y nos relacionamos con el conocimiento. Ango cree que este cambio es similar al que ocurrió con la escritura y la externalización de la memoria. A medida que adoptamos herramientas comunes, nuestra forma de pensar se ve modificada, lo que puede llevar a un cambio de paradigma en la producción de conocimiento.
El futuro de la humanidad se ve marcado por la evolución constante de la tecnología, como la microinformática, la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes. Aunque no se puede prever cómo estas herramientas nos transformarán en los próximos años, es innegable que estamos experimentando un cambio paradigmático como especie. Nuestros ancestros de hace un siglo no son iguales a nosotros, y es probable que los seres humanos del futuro tampoco lo sean.
La relación entre humanos y tecnología está en constante evolución, y es crucial mantener una actitud de sospecha frente a cada nueva innovación. A pesar de los temores sobre el impacto de la tecnología en nuestras mentes, es importante recordar que somos los curadores de nuestra propia información y conocimiento. El futuro puede resultar incierto, pero es evidente que estamos encaminados hacia un cambio profundo y significativo en la forma en que interactuamos con el mundo que nos rodea.
Fuente: La Vanguardia | URL: Ver noticia original









