El avance de la inteligencia artificial (IA) en la aviación ha generado un debate intenso sobre la seguridad y la eficacia de reemplazar a los pilotos humanos en las cabinas de los aviones. La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha estado impulsando un plan denominado Operaciones con Tripulación Mínima Extendida-Operaciones con un Solo Piloto (eMCO-SiPO), que propone que un único piloto pueda llevar a cabo el control total del vuelo, asistido por sistemas automatizados y apoyo en tierra. Este enfoque busca abordar la creciente escasez de personal en la industria, pero ha encontrado una fuerte resistencia entre los profesionales del sector.
La primera fase del plan, eMCO, contempla que durante el crucero, un solo piloto permanezca activo mientras el otro descansa, apoyado por tecnología digital. En la segunda fase, SiPO, se ampliaría este modelo a vuelos completos. Sin embargo, la Asociación de Pilotos de Cabina de Europa y sindicatos como el SEPLA han calificado esta propuesta de temeraria, argumentando que la seguridad de los pasajeros podría verse comprometida. Jorge Martínez Gray, secretario del Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas, ha expresado su preocupación, afirmando que eliminar a uno de los dos aviadores es un “atentado contra la seguridad de los pasajeros”.
La falta de intuición y la capacidad de respuesta ante situaciones imprevistas son aspectos que la IA no puede igualar. Especialistas en psicología aeronáutica, como Tanja Harter, presidenta de la European Cockpit Association, han señalado que un solo piloto durante largos periodos podría experimentar mayor fatiga y menor atención. La experiencia humana es crucial en momentos críticos, como se evidenció en el famoso amerizaje en el río Hudson en 2009, donde Chesley Sullenberger y Jeffrey Skiles lograron salvar a todos los ocupantes gracias a su colaboración y capacidad de reacción.
A pesar de los antecedentes que demuestran la importancia de contar con más de un piloto, la EASA ha decidido continuar con sus estudios y posponer cualquier decisión hasta 2030. Los defensores de la automatización argumentan que la IA puede encargarse de tareas mecánicas y de planificación, pero los pilotos insisten en que la seguridad aérea solo puede avanzar con mejoras que incrementen la fiabilidad. La conclusión es clara: cuantos más filtros humanos se mantengan en la cabina, menor será la posibilidad de error, lo que reafirma la importancia de la supervisión humana en un entorno donde la seguridad es primordial.
¿NO ES IRÓNICO QUE BUSQUEMOS REEMPLAZAR A LOS PILOTOS CON UNA IA QUE NO PUEDE HACER LO QUE UN HUMANO HACE MEJOR?
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*APARECEN EN EL ARTÍCULO ORIGINAL:*
Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), Asociación de Pilotos de Cabina de Europa, Chesley Sullenberger, European Cockpit Association, Jorge Martínez Gray, Jeffrey Skiles, Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas, SEPLA.
Fuente: eldiario.es | URL: Ver noticia original









