Los centros de datos, esenciales para la infraestructura digital, consumen grandes cantidades de energía y agua, generando preocupaciones ambientales y de salud en las comunidades cercanas.
Los centros de datos son instalaciones críticas que almacenan y procesan la información utilizada por diversas tecnologías, incluida la inteligencia artificial (IA). Su funcionamiento requiere un consumo significativo de recursos, lo que ha generado debates sobre su impacto en el medio ambiente y la salud pública.
Consumo de energía y emisiones
El funcionamiento de los centros de datos demanda una cantidad considerable de electricidad. Según un informe de Goldman Sachs, una búsqueda en ChatGPT consume diez veces más electricidad que una en Google, y se prevé que este gasto energético aumente un 160% para 2030. A nivel global, existen más de 7.000 centros de datos, cuyo consumo combinado de energía equivale al de Italia en un año.
Este elevado consumo energético se traduce en emisiones significativas de gases de efecto invernadero. Por ejemplo, Google ha reportado un incremento del 48% en sus emisiones desde 2019, atribuible en gran medida a sus centros de datos.
Uso de agua y refrigeración
Además de la energía, los centros de datos requieren grandes cantidades de agua para la refrigeración de sus servidores. En regiones con estrés hídrico, como Aragón en España, la instalación de estos centros ha generado preocupaciones. Desde la llegada de Amazon Web Services (AWS) a Huesca, el consumo de agua industrial ha aumentado significativamente, superando las previsiones iniciales de la empresa. El País+1El País+1
Impacto en la salud pública
La operación de centros de datos puede afectar la calidad del aire debido a las emisiones de óxidos de nitrógeno y partículas finas, elevando la incidencia de enfermedades respiratorias y cardiovasculares. En Estados Unidos, se estima que estos centros podrían contribuir a casi 1.300 muertes al año para 2030. Por ello, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) ha establecido normativas que prohíben su construcción cerca de poblaciones con riesgos elevados de cáncer.
Consideraciones para las comunidades locales
La proximidad de centros de datos a áreas residenciales plantea desafíos adicionales. En Colmenar Viejo, España, ecologistas han expresado preocupación por la cercanía de una planta de biogás a viviendas e instituciones educativas, alertando sobre posibles problemas de salud y medioambientales. cadenaser.com
Conclusión
Aunque los centros de datos son fundamentales para el avance tecnológico, es crucial evaluar y mitigar sus impactos ambientales y en la salud pública. La planificación adecuada de su ubicación y la implementación de tecnologías más sostenibles pueden ayudar a equilibrar los beneficios digitales con la protección del entorno y la salud de las comunidades.
«¿Cómo podemos equilibrar la necesidad de infraestructura digital con la protección del medio ambiente y la salud pública?»
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Este es un resumen comentado, basado en el artículo : «¿Por qué no te conviene tener un centro de datos cerca de casa?» de Laura G. de Rivera publicado en Público el 01/03/2025.
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