Un estudio reciente, publicado en ‘PLOS Mental Health’, ha revelado que una sola sesión de terapia con un chatbot llamado «Amanda», que utiliza un modelo de lenguaje grande (LLM) como ChatGPT-4o, puede ser tan efectiva como un diario basado en evidencia para ayudar a resolver conflictos en relaciones románticas. Este trabajo fue llevado a cabo por Laura Vowels y sus colaboradores de la Universidad de Lausana, Suiza, y la Universidad de Roehampton, Reino Unido.
El ensayo controlado aleatorio involucró a 258 participantes, todos mayores de 18 años y en relaciones románticas, que se encontraban lidiando con un conflicto no abusivo. Aquellos que mencionaron pensamientos de autolesión o circunstancias abusivas fueron excluidos del estudio. De los participantes, 130 interactuaron con el chatbot Amanda en al menos 20 conversaciones, mientras que 128 fueron asignados a una tarea de escritura donde debían reevaluar su conflicto desde la perspectiva de un tercero neutral.
Los investigadores midieron la percepción de los participantes sobre su problema relacional, su relación en general y su bienestar en tres momentos: antes de la intervención, inmediatamente después y dos semanas más tarde. De los 130 participantes que utilizaron Amanda, 122 regresaron para la sesión de seguimiento, mientras que de los 128 que realizaron la tarea de escritura, 118 participaron en el seguimiento. Los resultados mostraron que ambos grupos reportaron mejoras en sus problemas relacionales y bienestar, sin diferencias significativas entre ellos.
Sin embargo, los autores del estudio advierten que el diseño de una sola sesión limita la evaluación de la capacidad del chatbot para construir una alianza terapéutica a lo largo del tiempo, una ventaja que podría tener frente a intervenciones autoguiadas como la tarea de escritura. Además, al excluir a aquellos que no regresaron para el seguimiento, podrían estar sobrestimando la efectividad de las intervenciones, ya que quienes no regresaron podrían haberlo hecho porque no encontraron útil la intervención.
Laura Vowels concluye que el estudio sugiere que «una sola sesión con Amanda puede mejorar significativamente la satisfacción en las relaciones, la comunicación y el bienestar individual». Además, destaca que los participantes valoraron positivamente la empatía y la usabilidad del chatbot, lo que indica que la gente está dispuesta a interactuar con la inteligencia artificial en contextos sensibles y puede beneficiarse de ello.
¿QUIÉN DIJO QUE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL NO PUEDE SER UN TERAPEUTA?
—
«`
APARECEN EN EL ARTÍCULO ORIGINAL:
Amanda, Laura Vowels, Universidad de Lausana, Universidad de Roehampton.
«`
Fuente: El Economista | URL: Ver noticia original









