Las Cuatro Claves que Redefinieron el Mundo de la IA este Año
FOTO: MIT Technology Review

2023 ha sido un año destacado para la inteligencia artificial (IA), marcado por una serie de desarrollos y debates que han transformado el campo. Los lanzamientos de productos han sido continuos, destacando el éxito de ChatGPT de OpenAI y otros modelos como LLaMA 2 de Meta y Bard de Google. A pesar de la expectativa generada, la realidad ha sido que ningún producto ha emergido como un éxito rotundo, y algunos, como las búsquedas basadas en IA de Microsoft y Google, han resultado ser más bien decepcionantes.

La IA generativa ha abandonado los laboratorios para enfrentarse al mundo real, pero su futuro aún es incierto. En este año, hemos aprendido mucho sobre cómo funcionan los modelos lingüísticos, aunque aún queda mucho por descubrir. Los sesgos raciales y de género y las capacidades para piratear información privada son solo algunos de los problemas que han salido a la luz. Además, los intentos de hacer que estos modelos se comporten de manera más predecible y ética han sido en muchos casos soluciones temporales y no definitivas.

La discusión sobre la fatalidad de la IA se ha vuelto más frecuente, con líderes empresariales, científicos y políticos advirtiendo sobre los riesgos existenciales. A su vez, la política y regulación de la IA han ganado terreno con iniciativas como la Ley de Inteligencia Artificial en Europa, buscando establecer estándares y prohibir usos inaceptables.

En cuanto a la sostenibilidad, se ha prestado mayor atención a la huella de carbono de la IA, revelando que generar una imagen con un modelo potente consume tanta energía como cargar un smartphone. Esto abre el debate sobre cómo hacer un uso más responsable y sostenible de la tecnología.

El 2024 se perfila como un año crucial para determinar el valor real y las aplicaciones de la IA generativa. Mientras tanto, el 2023 nos deja con un mayor entendimiento y numerosos desafíos por resolver en este campo en constante evolución. La IA está lejos de ser un juego terminado, y cada nueva revelación nos acerca un poco más a comprender y aprovechar su verdadero potencial.

Información extractada del artículo original publicado en MIT Technology Review

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