La inteligencia artificial (IA) ya es una realidad presente en la economía actual, pero su impacto no es uniforme. Mientras los trabajadores cualificados pueden aumentar su productividad y sus ingresos gracias a la IA, aquellos con menos habilidades corren el riesgo de quedarse rezagados. Esta situación también afecta a los jóvenes que recién comienzan sus carreras, creando una escalera hacia el mercado laboral cada vez más difícil de escalar. La distribución desigual de los beneficios de la IA se refleja en la necesidad de habilidades técnicas para aplicar juicio humano y pensamiento crítico a los resultados generados por la IA. Aquellos con las habilidades adecuadas serán los más beneficiados, mientras que los trabajadores con menos habilidades corren el riesgo de desempeñar funciones susceptibles a la automatización, creando una nueva brecha digital.
A nivel nacional, países como Estados Unidos y China están avanzando rápidamente en el desarrollo de la IA, mientras que otros corren el riesgo de quedarse rezagados en una nueva brecha digital. En cuanto a las oportunidades de inversión relacionadas con la IA, existen pocas formas de participar en la cadena de valor inicial, lo que puede llevar a algunos países a convertirse en consumidores en lugar de productores de IA. Sin embargo, la Unión Europea, y España en particular, cuentan con los activos adecuados para integrar la IA de manera responsable y a gran escala en sectores vitales como la automatización industrial, la energía renovable, la salud, el turismo y la infraestructura regulatoria.
A pesar de contar con las capacidades necesarias, la UE se enfrenta a obstáculos culturales que dificultan la escalada de la innovación. Sin embargo, el cambio ya está en marcha, con la UE replanteando la necesidad de soberanía tecnológica y seguridad en un mundo dominado por la IA. La oportunidad de innovar con confianza es real, las bases son sólidas y el momento es ahora. En este contexto, la figura de Ikhlaq Sidhu, decano de la escuela de Ciencia y Tecnología de IE University, cobra especial relevancia como
Fuente: El País | URL: Ver noticia original









