David Rennie, un destacado periodista internacional nacido en Londres en 1971, ha dedicado 20 años de su vida a The Economist, una de las revistas más prestigiosas del mundo. Su trayectoria incluye ser corresponsal en China en dos ocasiones, así como en Washington y Bruselas, donde pasó cinco años. Desde hace un año, Rennie ocupa el cargo de editor de geopolítica en el semanario británico y es autor de la columna ‘The Telegram’, que cuenta con 1,5 millones de lectores, un récord histórico para la revista, que ha visto un crecimiento del 3% en su difusión respecto al año anterior. Durante su reciente visita a Madrid, Rennie participó en una conferencia organizada por Aspen Institute España y Fundación Telefónica, centrada en la competencia por la Inteligencia Artificial (IA) entre China y Estados Unidos.
En su análisis, Rennie define la geopolítica actual con tres palabras: incertidumbre, transición y competición. La carrera por la IA entre Estados Unidos y China es un tema central en sus reflexiones. Aunque Rennie expresa su admiración por China, aclara que no le gustaría vivir en un futuro orden global diseñado por el Partido Comunista Chino. Destaca que la competencia en IA no tiene reglas claras y compara la visión de la administración Trump sobre esta carrera con una carrera armamentística.
Uno de los puntos críticos que aborda es la importancia de Taiwán y la empresa taiwanesa TSMC, que produce más del 90% de los semiconductores del mundo. Según Rennie, Taiwán, con sus 24 millones de habitantes, se ha convertido en un escudo de silicio que mantiene a salvo su economía, ya que un ataque a la isla paralizaría la economía global. Además, menciona que Estados Unidos está presionando a TSMC para abrir fábricas en su territorio, aunque esto presenta desafíos debido a la necesidad de ingenieros altamente capacitados.
Rennie también discute la posición de Europa en la carrera de la IA, señalando que, aunque los europeos reconocen que no son competidores tecnológicos frente a Estados Unidos y China, intentan establecer altos estándares regulatorios. Sin embargo, la regulación europea es vista como demasiado lenta y prudente por los expertos chinos, quienes creen que Europa sufrirá en esta carrera. La situación se complica aún más por la falta de capital y recursos que enfrenta Europa en comparación con sus competidores.
En cuanto a la ambición de China, Rennie menciona que el país busca redibujar el orden mundial, defendiendo su sistema autoritario como legítimo. La percepción de que China es un defensor del libre comercio se contrapone a su enfoque mercantilista, donde el desarrollo económico se presenta como el principal derecho humano.
Finalmente, Rennie expresa su preocupación por la creciente desconfianza de los votantes hacia los gobiernos y las instituciones, un fenómeno que se observa en diversas naciones. Este descontento podría estar señalando una transición hacia un nuevo modelo de sociedad, donde los desafíos de la IA y la globalización se entrelazan con la preservación de los valores europeos.
¿QUIÉN DIJO QUE LA COMPETENCIA EN IA NO ES UN JUEGO DE PODER GLOBAL?
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Aspen Institute España
David Rennie
Fundación Telefónica
J.D. Vance
TSMC
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Fuente: El Confidencial | URL: Ver noticia original









