Los gobiernos deben impulsar una política de ‘fast-followers’ en IA, inspirada en China: aplicar modelos abiertos y existentes a problemas concretos, en lugar de competir en investigación pionera. Esta estrategia pragmática promueve la modernización industrial, la innovación aplicada y el talento local, garantizando competitividad sostenible y escalable.
En un mundo donde la inteligencia artificial redefine la competitividad global, el profesor Esteve Almirall defiende una política de ‘fast-followers’: más rápida adopción de modelos existentes que inversión exclusiva en investigación pionera. Esta estrategia busca maximizar el impacto práctico, acelerando la modernización industrial y agilizando la respuesta legislativa. La estrategia AI+ de China, inspirada en Internet+, destaca por su pragmatismo: menos retórica y más enfoque en resultados tangibles. Según Ya-Qin Zhang, del Instituto AIR de la Universidad de Tsinghua, la AGI aún es un objetivo lejano, por lo que China prioriza soluciones aplicadas para impulsar el crecimiento económico. Identifica dos vertientes: una disruptiva con proyectos moonshot — interfaces cerebro-máquina, neuroIA y algoritmos inspirados en redes neuronales — y otra de código abierto, con modelos como DeepSeek que desafían la hegemonía de GPT-4 ofreciendo alternativas competitivas y asequibles. El valor reside en la aplicación temprana: si un país adopta estos modelos antes que sus competidores en industria, servicios o educación, ganará posiciones difíciles de revertir, tal como sucedió con TikTok. Jie Tang aboga por esta táctica, combinando innovación rápida con soluciones ya validadas. En Europa y otras regiones, la adopción de ‘fast-followers’ requiere políticas públicas que impulsen formación de talento, startups aplicadas y marcos regulatorios flexibles. Es esencial fomentar la creación de agentes de IA en la administración, la universidad y la industria, así como alianzas público-privadas que aseguren inversión sostenible y acceso a datos de calidad. La carrera de la IA ya ha comenzado: quizá no ganemos en invención pura, pero sí en impacto aplicado. Adoptar una política de ‘fast-followers’ permite liderar con agilidad, aprovechar sinergias y minimizar riesgos financieros. El verdadero éxito radicará en transformar soluciones existentes en crecimiento económico y bienestar social. El viceprimer ministro chino advirtió: “China no seguirá ciegamente las tendencias ni participará en una competencia internacional sin restricciones”, subrayando el pragmatismo y la soberanía política en el despliegue de la IA. Esteve Almirall concluye que, ante la incertidumbre sobre quién liderará la próxima generación de la IA, la mejor inversión es en talento local y en infraestructuras que faciliten la adopción masiva. Solo así mantendrán competitividad tecnológica y autonomía.
«¿Estamos dispuestos a priorizar la adopción rápida de IA sobre la investigación de vanguardia?» . . .
RESUMEN BASADO EN EL ARTÍCULO: “UNA POLÍTICA DE IA: ¡SER ‘FAST-FOLLOWERS’!” DE ESTEVE ALMIRALL, PUBLICADO EN LA VANGUARDIA EL 18/06/2025.
https://www.lavanguardia.com/dinero/20250618/10786952/politica-ia-inteligencia-artificial-fast-followers-china.html









