Esteve Almirall, profesor de ESADE y experto en inteligencia artificial, advierte que las organizaciones que no adopten la IA están destinadas a desaparecer, destacando su nuevo ensayo ‘Qué hacer cuando todo cambIA’ como guía para entender esta disrupción tecnológica.
En una reciente entrevista, Esteve Almirall, profesor de ESADE y experto en tecnologías de la información, aborda el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el futuro de las organizaciones. Según Almirall, la adopción de la IA es esencial para la supervivencia empresarial: «Al final de una disrupción así, solo quedan dos tipos de organizaciones: las que la han adoptado y las que están muertas». Esta afirmación se enmarca en la presentación de su ensayo ‘Qué hacer cuando todo cambIA’, donde explora cómo las tecnologías disruptivas emergen y evolucionan.
Almirall analiza la economía de la IA distinguiendo entre automatización y aumento. La automatización, señala, incrementa significativamente la productividad al reemplazar tareas humanas, mientras que el aumento mejora las capacidades humanas pero está limitado por factores como la atención y el tiempo disponible. Por ejemplo, aunque las herramientas de edición de imágenes basadas en IA agilizan el proceso, la capacidad humana para gestionar estas tareas sigue siendo finita: «Aunque el software hace parte del trabajo, ¿cuántas fotos puedes editar al día?».
Respecto a la previsión del futuro tecnológico, Almirall es cauteloso. Menciona una anécdota sobre la Unión Soviética: «Es mucho más difícil predecir el pasado que el futuro», sugiriendo que, si reinterpretar la historia es complejo, anticipar el futuro lo es aún más. Destaca que, en contextos de alta expectación tecnológica, surgen figuras que intentan atraer inversiones y talento, aunque las predicciones a largo plazo suelen ser imprecisas.
Las disrupciones modernas, según Almirall, evolucionan a través de ciclos de alta expectación («hype loops») y suelen iniciarse desde niveles superiores. Cita ejemplos como Tesla y ChatGPT, que debutaron con productos avanzados en lugar de versiones básicas. Estos ciclos facilitan la rápida captación de recursos y talento, aunque también conllevan inversiones en proyectos que pueden no prosperar. La conectividad global actual permite una rápida difusión y recombinación de ideas, acelerando la evolución tecnológica de manera sin precedentes.
En cuanto a la adopción de la IA, Almirall observa que, aunque las tecnologías disruptivas avanzan rápidamente, su integración en las organizaciones sigue un ritmo más lento, influenciado por factores sociales y sectoriales. Por ejemplo, en entornos académicos como ESADE, tanto alumnos como profesores utilizan herramientas de IA como ChatGPT; sin embargo, su incorporación formal en métodos de enseñanza y estructuras organizativas es limitada.
«¿Cómo pueden las organizaciones adaptarse eficazmente a la disrupción de la inteligencia artificial para asegurar su relevancia y competitividad en el mercado?»
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Este es un resumen comentado, basado en el artículo : «Esteve Almirall, experto en IA: ‘Las organizaciones que no la adopten estarán muertas'» de Adrián Soler publicado en Telecinco el 22 de marzo de 2025.
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