icono“Ahora el trabajo es mixto: humano + IA”, entrevista a Àurea Rodríguez

Tomás: Àurea, he leído en Disruptores un interesante artículo tuyo titulado «Ahora el trabajo es mixto: humano + IA», y me ha parecido una llamada clara a repensar el trabajo desde otro ángulo. Para abrir esta entrevista, ¿qué quieres decir exactamente cuando afirmas que el trabajo ya no es híbrido sino mixto?

Àurea Rodríguez: Significa que la transformación va más allá de decidir si trabajamos desde casa o desde la oficina. El verdadero cambio es que ahora colaboramos con inteligencias artificiales. Ya no somos solo humanos con herramientas, sino humanos trabajando junto a inteligencias que generan contenido, aprenden y nos ofrecen alternativas. Es un nuevo modelo de colaboración.

Tomás: Dices que la IA no sustituye, sino que amplía. ¿Puedes explicar eso en términos prácticos?

Àurea: Claro. La IA libera a las personas de las tareas repetitivas y nos deja espacio para pensar, crear, decidir mejor. No es solo automatización; es aumentación. La clave está en cómo usamos lo que la IA genera. Nos exige nuevas habilidades: saber preguntar, interpretar, sintetizar, y sobre todo, integrar lógica con ética.

Tomás: ¿Qué papel juegan las nuevas inteligencias humanas que mencionas —emocional, existencial, contextual— en este entorno aumentado?

Àurea: Un papel fundamental. Son dimensiones que no se pueden programar, y que marcan la diferencia en un mundo donde la lógica ya no es exclusiva de los humanos. Saber combinar distintos tipos de inteligencia es lo que da sentido y valor al trabajo, especialmente en contextos complejos o ambiguos.

Tomás: Hablas también de un “índice de Talento Interior Bruto”. ¿Nos puedes explicar ese concepto?

Àurea: Es una manera de valorar lo que hará diferencial una región o una empresa en esta economía aumentada. No se mide solo lo que sabes hacer, sino tu capacidad para aprovechar el conocimiento generado por la IA y la combinación de ambos  y aportar sentido. Es talento más allá de la eficiencia: con criterio, impacto y propósito.

Tomás: ¿Cómo debe ser ese nuevo liderazgo que propones para este entorno mixto?

Àurea: Un liderazgo aumentado, sí, pero con valores. No basta con saber de tecnología. Hay que saber integrarla sin perder el norte humano. Un buen líder no se deslumbra con los algoritmos: los interroga. Diseña entornos donde humanos e IAs se potencian, fomenta el pensamiento crítico y protege la diversidad.

Tomás: ¿Qué pasa con las organizaciones? ¿Qué define a una organización verdaderamente resiliente hoy?

Àurea: No son las más digitalizadas, sino las que saben integrar lo humano y lo artificial con sentido. Las que comprenden que el conocimiento puede ser compartido con la IA, pero que el impacto sigue dependiendo de nuestra interpretación, empatía y acción ética.

Tomás: Para cerrar, ¿qué le dirías a quienes temen que la IA les quite el trabajo?

Àurea: Que el futuro no se trabaja, se interpreta. No se trata de competir con la IA, sino de aprender a trabajar con ella sin ceder el juicio. La ventaja no será saber más, sino saber mejor. Y eso sigue siendo profundamente humano.

Tomás: Gracias, Àurea, por esta conversación tan clara y necesaria. Me quedo con una idea: el futuro del trabajo no lo decidirá la tecnología, sino la calidad humana con la que sepamos integrarla. Y como dices, cuidado con los tóxicos y rodeémonos de sinergentes. Ahí está la clave.

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