Una coalición de más de 90 empresas y organizaciones tecnológicas europeas ha solicitado a la Unión Europea acciones decisivas para establecer la soberanía digital mediante la creación de una infraestructura tecnológica propia denominada «EuroStack».
En una carta abierta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, las empresas, entre las que se encuentran Airbus, Dassault Systèmes, OVHCloud y Proton, destacan la necesidad urgente de reducir la dependencia de Europa de gigantes tecnológicos extranjeros, especialmente de Estados Unidos y China. La misiva enfatiza que, sin una acción rápida, Europa corre el riesgo de perder su autonomía tecnológica en menos de tres años.
La propuesta central de la coalición es el desarrollo de EuroStack, una infraestructura digital europea integral que abarque desde aplicaciones y plataformas hasta modelos de inteligencia artificial, chips, computación, almacenamiento y conectividad. Este enfoque busca no solo fortalecer la competitividad e innovación del continente, sino también proteger los valores europeos, la seguridad y los principios democráticos en un mundo cada vez más digitalizado.
Entre las medidas concretas sugeridas se incluye la implementación de una política de «Compra Europea» en la contratación pública, obligando a las entidades gubernamentales a adquirir un porcentaje de sus servicios digitales de proveedores locales. Esta estrategia tiene como objetivo estimular la demanda de soluciones tecnológicas europeas y justificar inversiones a largo plazo en el sector. La economista Cristina Caffarra, una de las impulsoras de la iniciativa, señala que tanto Estados Unidos como China ya aplican estrategias similares para proteger sus industrias tecnológicas, cuestionando la ausencia de una política equivalente en Europa.
Otra propuesta clave es la creación de un Fondo Soberano de Infraestructuras destinado a apoyar inversiones públicas en áreas críticas como microchips y computación cuántica. Este fondo buscaría reducir la dependencia de proveedores extranjeros en tecnologías esenciales y fortalecer la resiliencia económica y la seguridad del bloque europeo.
Además, la coalición aboga por el desarrollo de una infraestructura estandarizada y abierta que facilite la interoperabilidad entre las plataformas europeas. Este enfoque permitiría a los proveedores locales integrar sus servicios y competir de manera más efectiva con los grandes actores globales, promoviendo un ecosistema tecnológico europeo robusto y competitivo.
La iniciativa EuroStack se presenta en un contexto geopolítico complejo, donde la creciente influencia de empresas tecnológicas estadounidenses en áreas como la computación en la nube y el almacenamiento de datos es vista como un riesgo estratégico para Europa. La coalición destaca que la dependencia de servicios digitales extranjeros podría exponer al continente a restricciones arbitrarias y comprometer su seguridad y autonomía estratégica.
En resumen, las empresas tecnológicas europeas están uniendo fuerzas para instar a la Unión Europea a tomar medidas decisivas que fortalezcan la soberanía digital del continente. La implementación de EuroStack y las políticas asociadas buscan garantizar que Europa mantenga el control sobre su infraestructura digital, fomente la innovación local y proteja sus valores fundamentales en la era digital.
«¿Podrá Europa implementar con éxito el EuroStack y así reducir su dependencia de las grandes tecnológicas extranjeras?»
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