La decisión del Ministerio para la Transformación Digital y la Función Pública de anular la adjudicación del lote 3 del megacontrato centralizado de telecomunicaciones, conocido como CORA III, ha generado un gran impacto en el sector. Este contrato, que agrupa servicios de interconexión de centros de datos, seguridad e Internet, fue inicialmente adjudicado a la unión temporal de empresas (UTE) formada por MasOrange, TRC y Mnemo. Sin embargo, tras un recurso presentado por Telefónica, el único otro competidor, el Ministerio ha decidido retroceder en la adjudicación.
El recurso de Telefónica, que cuenta con una participación estatal del 10%, se basó en la falta de un plan de igualdad por parte de Mnemo, un requisito esencial según las bases del concurso. Este recurso fue presentado en agosto ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC), que ha dado la razón a Telefónica. Con esta decisión, el contrato ha sido adjudicado directamente a Telefónica, sin necesidad de volver a convocar el concurso.
Las puntuaciones de la mesa de contratación entre MasOrange y Telefónica fueron muy similares, alcanzando ambos un total de 26 puntos en la valoración técnico-cuantitativa. Sin embargo, MasOrange había presentado una oferta económica inferior en 8 millones de euros, lo que le permitió inicialmente ganar el concurso. La anulación de la adjudicación a MasOrange no ha estado exenta de controversia, dado que la empresa había desbancado a Telefónica, su tradicional adjudicatario, en un contrato que el Gobierno considera estratégico para asegurar las comunicaciones del Estado.
El contrato en cuestión tiene una valoración inicial de 103,9 millones de euros, aunque finalmente se adjudicó por 55,26 millones sin IVA, con una vigencia de cinco años, incluyendo cuatro años de servicio y uno adicional de prórroga. CORA III es el contrato más importante de la Administración, abarcando más de 85 organismos bajo la coordinación del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.
La licitación, que es la mayor del sector público en telecomunicaciones, busca mejorar la eficiencia y eficacia de la actividad pública en los próximos 45 meses. Telefónica ha perdido peso en esta edición, conservando solo uno de los cuatro lotes en licitación, mientras que Evolutio, anteriormente conocida como BT, se adjudicó el lote restante, valorado en 90 millones de euros, para servicios de telecomunicaciones en el extranjero.
\»¿Es realmente la falta de un plan de igualdad el motivo que determina quién se queda con un contrato tan jugoso?\»
¿QUIÉN DICE QUE LA ADMINISTRACIÓN NO TIENE SUS PROPIAS POLÍTICAS DE IGUALDAD CUANDO SE TRATA DE CONTRATOS MILLONARIOS?
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