China ha intensificado sus avances en computación cuántica con el objetivo de quebrar la seguridad de Bitcoin y otras criptomonedas, utilizando superordenadores capaces de vulnerar sistemas criptográficos tradicionales. Este movimiento estratégico podría redefinir el equilibrio global en materia de ciberseguridad, monedas digitales y soberanía tecnológica.
China se posiciona a la vanguardia en el desarrollo de ordenadores cuánticos, con capacidades que amenazan la infraestructura de seguridad que sostiene Bitcoin y la mayoría de criptomonedas actuales. Según expertos citados por El Confidencial, los recientes progresos en tecnologías cuánticas permitirían resolver en tiempo práctico problemas criptográficos que hoy en día serían inabordables para ordenadores clásicos. En particular, algoritmos como el de Shor podrían permitir romper firmas digitales basadas en RSA y ECDSA, fundamentales en blockchain.
Investigaciones lideradas por instituciones chinas, como la Universidad de Ciencia y Tecnología de China y proyectos gubernamentales, apuntan a que China podría ser el primer país capaz de construir un ordenador cuántico de propósito general. Esto daría a Pekín una ventaja geoestratégica sin precedentes, al permitirle atacar sistemas criptográficos tradicionales y acceder a datos que, en principio, estaban protegidos. La comunidad internacional observa con preocupación esta carrera cuántica, dado su potencial impacto en finanzas, defensa y privacidad global.
Analistas como Anderson Chen advierten que la mayoría de los sistemas de blockchain no están preparados para resistir ataques cuánticos, lo que pondría en riesgo no solo las criptomonedas, sino contratos inteligentes y activos tokenizados. Frente a esta amenaza, expertos en ciberseguridad instan a acelerar la transición hacia algoritmos de cifrado poscuántico, una tarea en la que entidades como el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) ya trabajan activamente.
Si bien aún no se ha demostrado una ruptura real de Bitcoin mediante computación cuántica, el consenso es que es cuestión de tiempo. La incertidumbre sobre cuándo ocurrirá añade volatilidad y riesgo a un ecosistema financiero que depende críticamente de la confianza en la criptografía. En este contexto, las estrategias nacionales sobre soberanía tecnológica y protección de infraestructuras críticas cobran una relevancia sin precedentes.
«¿Estamos preparados para rediseñar toda la infraestructura digital antes de que la computación cuántica derribe los pilares de la seguridad actual?»
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resumen basado en el artículo: “china avanza para destruir bitcoin y el resto de criptomonedas usando ordenadores cuánticos” de redacción el confidencial, publicado en el confidencial el 27 de abril de 2025.
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