Jordi, acabo de leer un artículo tuyo sobre Barcelona, el MWC y la Fira de Barcelona, publicado en VIA Empresa, y me ha parecido fascinante cómo expones el impacto económico y estratégico que tienen estos eventos en la ciudad.
BARCELONADOT: ¿Por qué crees que Barcelona se ha consolidado como uno de los grandes referentes mundiales en la organización de congresos y ferias?
Jordi Marín: Barcelona tiene una combinación de factores únicos. Primero, su ubicación geográfica y conectividad hacen que sea un destino atractivo para negocios y eventos internacionales. Segundo, la experiencia acumulada de Fira de Barcelona en la gestión de grandes congresos la ha convertido en un actor de primer nivel, con la capacidad de atraer eventos como el Mobile World Congress, la Smart City Expo & Congress o el ISE. Además, la ciudad tiene un ecosistema empresarial, tecnológico y académico muy potente, que refuerza su atractivo.
BARCELONADOT: Los números que mencionas en el artículo son impresionantes: 4.700 millones de euros de impacto económico anual y 35.000 empleos generados. ¿Cómo crees que Fira de Barcelona ha conseguido alcanzar estas cifras?
Jordi Marín: Ha sido un trabajo de muchos años. La clave está en la combinación de infraestructuras de primer nivel, una estrategia comercial agresiva para captar eventos de referencia y una gestión eficiente. Fira de Barcelona opera en tres grandes recintos: Gran Via, Montjuïc y el CCIB, sumando más de 500.000 m² de espacio expositivo. Eso les permite competir con gigantes como Messe Frankfurt o Fiera Milano. Pero además, el impacto económico no se limita a la feria en sí, sino que se extiende a sectores como la hostelería, el transporte, la restauración o la innovación tecnológica.
BARCELONADOT: Hablando de innovación, mencionas que Fira de Barcelona apuesta por la sostenibilidad y la digitalización. ¿Cómo se materializa eso en la práctica?
Jordi Marín: En sostenibilidad, han implementado estrategias de eficiencia energética, reducción de residuos y minimización de la huella de carbono. También hay iniciativas para generar energía renovable dentro de los recintos. En digitalización, Fira ha integrado nuevas tecnologías para mejorar la experiencia de los expositores y visitantes, facilitando la interacción y accesibilidad. El Mobile World Congress, por ejemplo, es un escaparate de la última tecnología aplicada a eventos.
BARCELONADOT: En 2029 se cumplirá el centenario de la Exposición Internacional de 1929, un evento que transformó Barcelona. ¿Crees que esa celebración marcará un nuevo punto de inflexión para la ciudad?
Jordi Marín: Sin duda. Aquella exposición puso a Barcelona en el mapa mundial, y el centenario será una oportunidad para reflexionar sobre el futuro de la ciudad como hub global de ferias y congresos. Es una gran ocasión para reforzar su posicionamiento y atraer nuevas inversiones.
Jordi, ha sido un placer hablar contigo en esta breve pero enriquecedora entrevista. Gracias por compartir tu visión sobre el presente y el futuro de Fira de Barcelona.
Barcelona no solo ha consolidado su liderazgo en el sector ferial, sino que ha sabido adaptarse a las tendencias de innovación, sostenibilidad y digitalización. Con eventos de talla mundial y una infraestructura que compite con las mejores del mundo, la ciudad sigue marcando el camino en la organización de congresos.
El reto ahora es mantener esa posición y seguir evolucionando.
Redacción









