El primer ministro de Albania, Edi Rama, ha tomado una decisión audaz al nombrar a Diella, una ministra virtual creada con inteligencia artificial, como responsable de las contrataciones públicas en el país. Esta medida, que marca un hito en la política albanesa, tiene como objetivo supervisar y adjudicar las licitaciones estatales, un área que ha estado históricamente plagada de corrupción. Rama, quien inicia su cuarto mandato, defendió que Diella es el primer miembro del gabinete que «no existe físicamente, sino de manera virtual».
El Gobierno albanés sostiene que esta innovación busca garantizar que las adjudicaciones estén libres de sobornos y presiones externas, un obstáculo significativo para la adhesión de Albania a la Unión Europea en 2030. Con esta estrategia, Albania se convierte en el primer país en nombrar a una inteligencia artificial como ministra, lo que podría sentar un precedente en la política global.
Diella no es completamente nueva en el ámbito gubernamental; desde principios de 2023, ha estado operando como asistente virtual en la plataforma digital e-Albania, ayudando a ciudadanos y empresas a obtener documentos oficiales. Sin embargo, su nuevo rol amplía sus competencias, permitiéndole evaluar las propuestas de las empresas que compiten por contratos estatales. El Ejecutivo albanés argumenta que, al no estar sujeta a intereses personales, Diella puede actuar con imparcialidad y otorgar contratos a las ofertas más competitivas, reduciendo así el clientelismo político. «Queremos un país donde las licitaciones públicas estén 100% libres de corrupción», afirmó Rama durante la presentación.
No obstante, la decisión ha suscitado reacciones encontradas entre la población. Algunos ciudadanos ven en la IA Diella una oportunidad para dejar atrás décadas de irregularidades, mientras que la oposición ha calificado el movimiento de «inconstitucional» y acusa a Rama de convertir el Gobierno en un «experimento tecnológico». Expertos en ética y derecho también han expresado sus reservas, señalando que una inteligencia artificial no puede asumir responsabilidades legales ni rendir cuentas en caso de errores o sesgos, lo que genera un vacío de responsabilidad política. Además, la seguridad de estos sistemas ante ciberataques es un punto débil que no se puede pasar por alto.
Aunque otros países han experimentado con el uso de la IA en la política, como Rumanía y Ucrania, Albania se destaca al otorgar un rango ministerial a un sistema automatizado. Con esta apuesta, el país busca reforzar su imagen en Bruselas y demostrar su disposición a innovar para cumplir con los estándares europeos.
¿QUIÉN DIJO QUE LA CORRUPCIÓN NO SE PUEDE SOLUCIONAR CON UN BOT?
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APARECEN EN EL ARTÍCULO ORIGINAL:
Diella, Edi Rama, Ulf Kristersson
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Fuente: Libertad Digital | URL: Ver noticia original









