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El futuro de la humanidad en manos del 6G

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La red móvil de sexta generación promete cambiarnos la vida en tan solo diez años, pero ¿qué es lo que promete el 6G tan revolucionario?

Corea del Sur cumple con su papel de país líder en tecnología y, no conforme con luchar porque el 5G sea la red móvil que lidere nuestro día a día, estudia lanzar el 6G para consagrarse como la tecnología líder en comunicaciones inalámbricas. Aunque aún es solo un proyecto, los avances ya adelantan que esta marcará el futuro de las telecomunicaciones.

Divisándose aún demasiado lejos, la red 6G queda en manos de unas pocas potencias mundiales y otras tantas multinacionales que esperan poder probar los primeros resultados en el año 2026. Sin embargo, una puesta en escena oficial no se espera hasta un periodo de tiempo de mínimo, diez años para que la tecnología esté completamente desarrollada.

Para las primeras conexiones con la red de sexta generación, se espera una velocidad hasta cinco veces por encima de lo que hoy en día se conoce como la tecnología más potente, el 5G. En cuanto a tasas de transmisión, el 6G también revolucionará el concepto de velocidad, ya que se prevé que sea hasta diez veces superior: 1 terabite por segundo frente a los 20 gigabit por segundo que ofrece el 5G.

Por otro lado, el 6G promete reducir la velocidad de latencia a 0,1 milisegundo, lo que se considera la verdadera revolución de la futura tecnología, especialmente para todo lo relacionado con la transmisión de datos. Transferir datos se igualará a hacerlo, prácticamente, a tiempo real.

Avances que el 6G concederá

El gigante mundial Samsung, divulgó un documento en el que se aseguraba que la velocidad de carga y descarga con la red de sexta generación, llegará máximos de hasta 1.000Gps. Si este dato se llegara a poner en pie, supondría un hito en el universo de la tecnología, esencial para los consecuentes avances que ello conlleva.

El ancho de banda, la eficiencia energética o la posibilidad de ampliar el número de dispositivos conectados que impulsa el 6G, estaría a su vez abriendo una puerta de posibilidades infinitas a la realidad virtual y aumentada. Al igual que sucedería con el Wi-Fi 7, cuyo lanzamiento se prevé para el próximo 2023 y que promete una velocidad triplicada de la red inalámbrica.

Todo ello supone un despliegue de oportunidades para multitud de sectores de la medicina, los automóviles o la agricultura. Una serie de desafíos tecnológicos que la tecnología de sexta generación aportaría y de la que, sin embargo, aún hay que seguir investigando durante unos años para poder poner en práctica todas las bondades que promete.

Una nueva era para la humanidad se asoma en el horizonte si esta nueva generación de red inalámbrica se pone el pie. La revolución definitiva para la tecnología de la que dependen seres humanos, robots o vehículos.

El 5G no termina de triunfar

Muchas son las promesas y avances que ofrece el 6G al hombre. Pero también sucedía con la red de quinta generación. Sin poder negar las oportunidades ofrecidas por el 5G para la revolución tecnológica que lidera, resulta también innegable que la red no ha conseguido liderar el mundo de las telecomunicaciones y, por ende, todo lo que ello conlleva.

El 5G aún no está entre nosotros. Poco o nada ha servido la publicidad dada por las compañías telefónicas o las milmillonarias inversiones realizadas por multinacionales de éxitos para impulsar la tecnología. Es prácticamente imperceptible para el consumidor de a pie, a no ser que la profesión sea gamer o similar.

Los hechos dan fe de que está resultando complicado demostrar que el 5G, que es la promesa tecnológica del momento, está cumpliendo con la revolución prometida. Numerosos detractores, no solo del mundo de las telecomunicaciones, se ha propuesto tirar por tierra lo conseguido por la red inalámbrica lo que, a su vez, genera sospechas contra el 6G al poder seguir el mismo camino.

Aún queda mucho por investigar y descubrir sobre la revolución del 6G. Aunque los primeros experimentos apunten al 2026 a través de impulsores internacionales como Huawei, Samsung o LP, se estima que a la nueva generación tecnológica le quedan, al menos, una década para comenzar a demostrar que es, el futuro de la humanidad.

Clipping de una noticia publicada originalmente en: DIRIGENTES DIGITAL