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Ya estamos en el metaverso. Y ahora, ¿qué hacemos?

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En la novela del escritor norteamericano Neal Stephenson Snow Crash, publicada en 1992, Hiro trabaja como repartidor de pizzas durante el día y por las noches se convierte en samurai. Lo hace en el metaverso, una calle en forma de planeta perfectamente esférico propiedad de una gran compañía de telecomunicaciones. Y sus usuarios se conectan con unas gafas de realidad virtual para vivir vidas diferentes de las suyas. ¿Les suena este argumento? El autor de ciencia-ficción salió hace unos meses a aclarar que, a pesar de que Facebook ha adoptado el nombre que se inventó, no tiene nada que ver con las aspiraciones de la corporación de crear un nuevo gran espacio virtual. Cuando el octubre pasado Mark Zuckerberg anunció el cambio de nombre de su empresa a Meta, vendió la idea como el lugar “donde podrás hacer cualquier cosa que puedas imaginar”. Desde entonces, la palabra metaverso se ha convertido en un paraguas para multitud de proyectos de otras compañías e instituciones que también han querido subir a este carro, de momento más abstracto que concreto.

El aspecto futurista de los coches Cupra no desentona mucho en un universo virtual donde las personas se convierten en avatares customizados, como los que conocimos hace décadas jugando a Los Sims o a Second Life. La marca del grupo Volkswagen, destinada a ser el relevo de Seat en Catalunya, ha sido una de las primeras en crear su propio metaverso como un espacio donde “exponer contenido artístico como NFT [piezas de arte digital con certificados de autenticidad], exhibir productos físicos o virtuales, compartir contenido y organizar acontecimientos”. “Un lugar donde el progreso se encuentra con la emoción”, proclama uno de sus anuncios. El mundo virtual de Cupra, denominado Metahype (en inglés hype se refiere a las expectativas, a menudo exageradas, que se generan alrededor de una persona o un producto), es un proyecto conjunto con Visyon, la empresa de realidad virtual y aumentada que compró Mediapro en 2019. Fuentes del sector explican al ARA que el desarrollo de este metaverso ha tenido un coste de más de un millón de euros y que Cupra lo quiere inaugurar este año.

Clipping de una noticia publicada originalmente en: ARA