Vilawatt plan de renovación energética y moneda digital en Viladecans

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Viladecans, ciudad que se encuentra al sur de Barcelona, ha puesto en marcha un plan de renovación energética que involucra a los ciudadanos en el proceso de toma de decisiones.

El proyecto europeo Vilawatt se inició en Montserratina, un barrio obrero, densamente poblado (cuenta con 20 216 habitantes, es decir, el 30 % de la población total, con un PIB un 15% inferior a la media de la ciudad y) en el que la mayoría de los pisos, construidos en los años 70, no estaban aislados térmicamente y eran energéticamente deficientes.

El edificio de Francisca se benefició de Vilawatt. El trabajo duró meses debido a la pandemia, pero el cambio es notable.

“Notas que, en invierno, no hace tanto frío y que, en verano, no hace tanto calor. En cuanto al tema acústico, han puesto todas las ventanas con rotura de puente térmico y se nota mucho el aislamiento”, declara Francisca Torres Roa.

Según Pere Gutiérrez Almany, coordinador del proyecto Vilawatt, se han cambiado ventanas, puertas, vallas y persianas en tres edificios. Todos han sido aislados, tanto por dentro como por fuera, y se han instalado paneles fotovoltaicos. Estos edificios se han transformado en comunidades energéticas capaces de compartir la energía.

“En caso de que se genere un exceso de energía, se conectan estas diferentes comunidades en un radio de 500 metros. Así, puedes comunicarte con diferentes comunidades y compartir la energía con otros vecinos, aunque no sean propietarios de la instalación”, afirma Pera Gutiérrez Almany.

El proyecto costó 5,3 millones de euros. El 80 % de esta suma procedía de la Política de Cohesión de la UE (financiación UIA).

Vilawatt es una empresa energética público-privada. Casi 600 ciudadanos de Viladecans se benefician ya de su oferta de ‘energía verde’.

¿Cómo participan los ciudadanos en el proyecto? Les ofrecen un sentido de responsabilidad. Esta oficina, situada en el centro del distrito, les escucha y les asesora sobre el contrato y las facturas. Además, los ciudadanos y las empresas que participan en el proyecto tienen voz en el proceso de toma de decisiones del consorcio.

“Hay gente que quizá no vendría a nuestra tienda pero compra en ella porque tiene piezas de Vilawatt. Y, no necesitas tener una tarjeta o dinero físico encima. Pagas a través de una aplicación con tu teléfono móvil. Registramos en torno a una, dos, tres o cuatro ventas al día con la moneda Vilawatt”, señala Sonia Gómez Petit, copropietaria de la tienda ‘Mi nube azul‘.

En Viladecans, el debate energético ya no es algo teórico sino que está en la calle.




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