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VIDA SANA / ¿Dedicas tiempo al desayuno?

Cierto es que el desayuno es la comida más importante del día, rompe con el ayuno nocturno, activa el metabolismo y nos aporta la energía necesaria para realizar las tareas matutinas. Además, quienes desayunan consiguen un mayor rendimiento físico e intelectual

Son muchas las ventajas que ofrece el desayuno y aun así, son muchos los que deciden salir de casa cada mañana en ayuno. La pereza, las prisas o la falta de apetito pueden ser algunas de las razones que nos llevan a no dedicarle tiempo al desayuno. La excusa de que nos levantamos sin hambre no es una razón, además que se puede corregir con facilidad. La mayoría de las veces cenamos mucho, muy tarde o nos vamos a la cama nada más acabar sin tiempo para hacer la digestión lo que nos provoca recién levantados una sensación de inapetencia.

Los problemas más habituales por un mal desayuno son la falta de concentración, sueño, cansancio constante y mal humor. Como primera comida del día hemos de consumir alimentos necesarios para el organismo, no servirá de mucho si solo consumimos productos altos únicamente en un tipo de nutriente. Debemos equilibrar nuestra dieta desde este importante y primera ingesta del día. 

Razones por las que deberíamos resistirnos a la mala costumbre de no desayunar y hacer de este gran momento del día un hábito en nuestra rutina diaria:   

  • El desayuno nos delata

Saltarse el desayuno  es algo así como una forma de reflejar nuestro desorden nutritivo, igual que hacerlo suele estar relacionado con gente que lleva una dieta equilibrada y ordenada. Cuando en casa los adultos no llevan un orden en la alimentación se refleja en el resto del día y en los hijos.

  • Hay que aprender desde niños

No es lo mismo que un niño vaya comiendo de camino al cole un zumo y galletas que  preparemos un desayuno nutritivo y equilibrado y nos lo tomemos en casa.  Por lo general, la costumbre se convertimos en hábito y es muy importante para nuestra salud que los hábitos  sean los correctos, nos será más fácil mantenerlos en adelante, ya nuestra salud nos lo agradecerá seguro en el futuro. Los niños que desayunan habitualmente con sus padres tienen más probabilidades de continuar con este hábito en su etapa adulta. Otro dato a tener en cuenta es que sin desayuno baja el rendimiento escolar. 

  • Variación y tiempo adecuado

Hay que evitar la rutina. Al igual que no comemos y cenamos todos los días lo mismo, el desayuno también debe ser variado. No es lo mismo tomarse un zumo de naranja que comerse una naranja o un kiwi, ni tampoco es igual yogurt con cereales que un café con leche y tostadas. Importante también invertir entre mínimo 20 minutos para desayunar.

  • Los dulces y la panceta también también están permitidos, pero … 

No hay ningún alimento prohibido, ni a primera hora de la mañana ni durante el resto del día aunque deberíamos ser comedidos y tratar algunos como excepción  (caprichos, fiesta, celebraciones …) y no diariamente. El desayuno diario debe estar compuesto por frutas, lácteos, cereales (mejor integrales) y una grasa complementaria. El preferible es el aceite de oliva aunque no pasa nada si lo alternamos con mantequilla o margarina.

  • Reduce el estado de estrés y mal humor

Quizás uno no lo nota, pero los que nos rodean sí y, son ellos los que sufren las consecuencias.  Tras 8 o 10 horas sin comer, nuestro organismo sufre un déficit de glucosa –nuestro principal combustible– por lo que al no desayunar le obligamos a quemar otras reservas energéticas, lo que causa alteraciones en el organismo. Éstas producirían decaimiento, falta de concentración y mal humor.

  • Desayunar en casa ayuda a ahorrar

El precio de un café, un zumo de naranja natural y una tostada con aceite supera los tres en cualquier cafetería. Esto supone un gasto de más de 600 euros al año. Preparar esta misma comida en casa cuesta menos de un euro y medio, lo que supondría una ahorro anual del 60%. 

  • Desayunar ayuda a prevenir la obesidad

Quienes desayunan y además hacen tentempié a media mañana llegan a la hora de comer con menos hambre y suelen picotear menos durante el día por no decir nada. Es más probable perder peso si se desayuna y se realiza un mayor número de comidas pequeñas que si no se desayuna y luego se ingiere el mismo número de calorías totales pero solo en 2 o 3 ingestas.

Hoy nos viene como anillo al dedo el refrán:

“desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”

 

Elena Casany Castells
Vida Sana / BARCELONADOT