Pensadores y líderes de alto nivel debaten sobre ética y humanismo tecnológico, por primera vez en el MWC Barcelona 2021

Digital Future Society, impulsada por la Vicepresidencia Segunda -Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital- del gobierno de España y Mobile World Capital Barcelona, ha celebrado hoy en el MWC Barcelona 2021 un encuentro entre ponentes de máximo nivel sobre el humanismo en la era digital. Destacados pensadores, líderes institucionales, activistas y personalidades del sector privado han debatido sobre las múltiples oportunidades que ofrece la tecnología, así como las disrupciones que conlleva y que deben abordarse, desde una perspectiva ética y humanista, para solucionar los desafíos de la emergencia digital.

El Primer Teniente de Alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, ha dado la bienvenida al evento y ha destacado que Barcelona se ha convertido en la capital digital y en uno de los polos de atracción tecnológica de Europa. “Debemos evitar que de esta revolución digital salgan perdedores, hay que seguir promoviendo la competitividad digital sin dejar a nadie atrás”. Asimismo, ha destacado la creación de Digital Future Society hace tres años como foro de los derechos cívicos, sociales, democráticos en la nueva era de la tecnología.

La Secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, Carme Artigas, ha sido la encargada de moderar la primera mesa redonda sobre la evolución humana y el futuro de un mundo conectado, quien ha destacado que este tipo de debates sirve para plantearse grandes preguntas “cuya solución nos la puede ofrecer la propia tecnología”. Artigas ha señalado que “la crisis actual a la que nos enfrentamos, que tiene su vertiente sanitaria, climática y digital, ha puesto en duda el futuro de la humanidad en la era digital con una serie de disrupciones revolucionarias”.

El historiador Yuval Noah Harari ha destacado en su intervención que la Inteligencia Artificial y el Big Data ya están cambiando el mundo y que “la gran revolución y el mayor peligro será la capacidad de hackear a los seres humanos, meterse en nuestra piel y saber lo que estamos sintiendo y pensando, porque nuestros sentimientos son patrones biológicos y eso es exactamente lo que la IA analiza bien”. No obstante, el escritor israelí ha querido aportar una visión optimista enfatizando que “la tecnología, usada de forma inteligente, puede llegar a crear el mejor sistema de salud del mundo, pero no debemos esperar que la tecnología nos de la solución, solo nos da herramientas y respuestas, la solución está en manos de los humanos”.

En conversación con Harari, el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga, se ha referido a cómo la humanidad se está viendo afectada por las macrotendencias de la era digital. “Los humanos creamos problemas y esperamos que la ciencia nos los solvente, la ciencia es ahora el nuevo dios en el que todos queremos creer. Somos como niños que esperamos que la ciencia produzca milagros, pero es el momento de crecer, hacernos adultos y enfrentar los problemas que tenemos por delante como el conflicto entre civilizaciones humanas, progreso y medio ambiente”, ha apuntado Arsuaga.

En la segunda parte del evento, el CEO de GSMA, Mats Granryd, también ha puesto de manifiesto la importancia del debate ético en el mayor evento de comunicación móvil del mundo. “Las tecnologías móviles ha sido más importantes que nunca en este último año, la industria ha dado un paso al frente para debatir sobre el futuro de forma pionera, también fuimos la primera industria en comprometerse con los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

Una segunda mesa redonda, moderada por Cristina Colom, directora de Digital Future Society, ha contado con representantes del sector privado y de la sociedad civil, quienes han conversado sobre las tecnologías responsables en la sociedad digital. Colom ha señalado que se presenta una oportunidad irrenunciable para abordar el debate tecnológico desde el humanismo digital: “La colaboración global es imprescindible para lograr una sociedad digital más justa y equitativa, tenemos que hacerlo todos juntos. La crisis por la Covid-19 ha puesto de manifiesto desigualdades y ha acrecentado las brechas digitales y el sector privado puede jugar un papel preponderante en esta lucha contra la emergencia digital”.

El Vicepresidente de Política Pública de Europa, Medio Este y África de Facebook, Markus Reinisch, ha puesto el énfasis sobre la inclusión, no solo como una cuestión de oferta, sino también de demanda. “La demanda de una vida digital durante el confinamiento y la pandemia por la Covid se ha desbordado y, a pesar de eso, hay regiones y comunidades que están al margen de esto. Sin la inclusión de estos colectivos no podemos construir un mundo más justo”. Reinisch apuesta por trabajar en favor de la alfabetización digital para mejorar la inclusión digital de las personas con discapacidad y de las mujeres.

Por su parte, el Director de Políticas Públicas e Internet de Telefónica, Christoph Steck, también ha coincido en señalar que, durante la pandemia, “hemos visto aflorar desigualdades y brechas que se han agrandado, este acceso a la digitalización ha sido muy asimétrico”. El representante de Telefónica ha puesto el énfasis en que las empresas deben potenciar y ayudar desde la educación: “Los cambios son tan rápidos que tenemos que aunar esfuerzos, es necesario ayudar a mejorar las competencias digitales en diferentes perfiles sociales, tanto personas mayores como jóvenes, para ayudar a que encuentren empleo, por ejemplo”.

La abogada y activista especializada en tecnología y derechos humanos, Renata Ávila, ha remarcado que es prioritario salir de la crisis de la pandemia con un mundo mejor, para ello “necesitamos no solo sistemas que vigilen, también sistemas que intervengan perfeccionándolo”. Y añade: “En 2021 todavía hablamos de conectividad como si fuera el principal problema, debemos ser más ambiciosos e ir a la raíz del problema, debemos abordar las brechas digitales y poner el foco sobre los datos que se acumulan en muy pocas manos, de esta forma, trabajaremos por una sociedad digital inclusiva”.

Para la fundadora y directora de The Ethical Tech Society, Lorena Jaume-Palasí, la inclusión “no es crear un espacio, implica ver otras perspectivas, tenemos que basarnos en otras ideas, replantear las herramientas, crear un espacio para otras culturas que permitan reconocer y admitir que hay más conocimientos más allá de nuestra civilización”. En este sentido, ha añadido que “la tecnología es infraestructura, situar a los miembros más débiles en el centro es lo que hará que las infraestructuras sean más fuertes e inclusivas, de lo contrario será un proceso de recolonización, por eso, hay que incluir el humanismo”.

La tercera parte del evento ha puesto el foco en Europa y cómo debe ser el liderazgo europeo en un panorama digital global. La Vicepresidenta de la Comisión Europea y Comisaria de la Competencia, Margrethe Vestager, ha participado en la sesión, destacando la importancia de que este tipo de debates tecnológicos se aborden desde la perspectiva ética y humanista. “Las tecnologías siempre tienen que servir a un desarrollo humano, es esencial que todas las personas de nuestro continente puedan formar parte de la tecnología”. En este sentido, la Comisaria ha destacado que “Europa es pionera en establecer un marco de referencia para todos los europeos, con el que se marcarán las normas de una sociedad digital justa. Europa tiene que liderar y alinearse con otros países que piensen de la misma manera para encabezar un espacio digital ético que permita reequilibrar las cadenas de suministro básico, intensificar la cooperación y continuar con este debate de la tecnología tan constructivo”.

La Vicepresidenta segunda y Ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha cerrado el evento subrayando cómo desde Europa y, concretamente, desde España se está liderando una digitalización desde un punto de vista humanista. La ministra ha apuntado la necesidad de tener un marco regulatorio adecuado “los gobiernos debemos garantizar que la digitalización va en la buena dirección, con normativa adecuada que se ponga en práctica, en este sentido, destaca el proceso participativo con un grupo multidisciplinario para la redacción de la Carta de Derechos Digitales”. La vicepresidenta segunda ha concluido que es imprescindible que, desde el sector público, se aliente la investigación de los desafíos digitales que nos afectan como seres humanos: “Europa ha elegido tener su propio sistema de digitalización, por lo tanto, el futuro no está escrito depende de nosotros cómo lo escribamos”.