Microsoft y su Relación con OpenAI: Una Necesidad de Mayor Control
FOTO: THE WALL STREET JOURNAL

Microsoft ha manejado con habilidad la reciente crisis de liderazgo en OpenAI, pero ahora enfrenta el desafío de fortalecer su relación con la startup de IA y, al mismo tiempo, desarrollar su propio camino en el campo crítico de la inteligencia artificial. El drama comenzó con el despido sorpresivo de Sam Altman, CEO de OpenAI, y culminó con su reinstalación en el cargo. Durante este período, Microsoft anunció planes para contratar directamente a Altman y a otros empleados de OpenAI, una jugada que probablemente influyó en la decisión de la junta directiva de OpenAI de restaurar a Altman en su posición​​.

La asociación cercana con OpenAI ha proporcionado a Microsoft una ventaja en la carrera por la inteligencia artificial generativa, consolidada por una inversión de 10 mil millones de dólares en enero, que le otorgó un 49% de participación en OpenAI. Sin embargo, esta inversión no le dio a Microsoft un asiento en la junta directiva ni poder real debido a la estructura de gobernanza inusual de OpenAI, lo que plantea preguntas sobre la estrategia de IA de Microsoft y su capacidad para influir en las decisiones de OpenAI​​​​.

La voluntad de Microsoft de invertir potencialmente miles de millones más para traer talento de IA de primera línea a la empresa subraya su necesidad de que OpenAI sobreviva en alguna forma. Sin embargo, la duplicación de OpenAI sería una tarea que consumiría tiempo y recursos, además de consideraciones sobre la propiedad intelectual. Una transición así podría generar un vacío en la innovación que permitiría a rivales como Google y Amazon alcanzar a Microsoft tecnológicamente y posiblemente en la percepción del mercado​​​​.

El regreso de Altman a OpenAI es el mejor resultado para Microsoft, y la reestructuración de la junta de OpenAI, que ahora incluye al exsecretario del Tesoro Larry Summers y al experimentado experto en software Bret Taylor, es un plus. Se espera que OpenAI amplíe aún más su junta directiva. Microsoft, con tanto en juego, no puede permitirse el lujo de ser un mero espectador. Se predice que Microsoft y otros inversores de OpenAI presionarán por asientos en la junta y una mayor influencia para proteger sus inversiones​​.

Sin embargo, Microsoft también podría querer mitigar el riesgo de su dependencia percibida de OpenAI. La compañía ya está vendiendo herramientas y servicios de IA generativa a grandes clientes corporativos, quienes valoran la estabilidad en sus inversiones tecnológicas. La pérdida de confianza de los clientes en OpenAI sería negativa para Microsoft, y Wall Street ya tiene altas expectativas; se espera que los ingresos del segmento Microsoft Cloud crezcan un promedio del 20% en los próximos dos años, superando el crecimiento del 17% esperado para el negocio de la nube de AWS de Amazon​​.

Desarrollar más tecnología de IA propia no será barato. Microsoft ya está gastando más de 27 mil millones de dólares anuales en investigación y desarrollo, un récord para la compañía. Sin embargo, el control de su propio destino podría resultar más económico a largo plazo, especialmente teniendo en cuenta la pérdida de valor de mercado que sufrió la empresa tras el anuncio del despido de Altman​​.

En resumen: Microsoft enfrenta el reto de fortalecer su relación con OpenAI y desarrollar su propia trayectoria en IA, equilibrando la inversión y la influencia en una asociación estratégica clave para su futuro.

*** Información extraída del artículo original: [Microsoft Needs a Better Seat at OpenAI’s Table] publicado en [The Wall Street Journal]***

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