Marie-France Tschudin: “Digitalizar la salud aportará mayor calidad de vida”

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La presidenta de Novartis Pharmaceuticals asegura que las terapias para muchas enfermedades no llegan por las barreras existentes en presupuestos, pautas de tratamiento y acceso a fármacos

Marie-France Tschudin, presidenta de Novartis Pharmaceuticals, ha abierto la segunda jornada de Retina Reset: construir un futuro digital, organizado por Retina, con una mirada de futuro hacia el sector de la salud donde imperan los interrogantes. La incertidumbre es la palabra de moda en cualquier actividad. Y, en su caso en concreto, en todo lo relacionado con el éxito de las vacunas y fármacos capaces de combatir el coronavirus.

Sin embargo, tiene la certeza de que todos los cambios sucedidos en los últimos meses —léase transformación digital— solo pueden calificarse como positivos. “Con lo digital se pueden hacer muchas más cosas para acelerar los diagnósticos, acceder a especialistas, controlar a los pacientes en remoto… Aportará más calidad de vida”, asegura durante el evento, impulsado por Santander y Telefónica, y patrocinado por Accenture, Novartis, Philip Morris, Renfe, Unir y Red Eléctrica de España.

El salto del que habla no es más que el reflejo de una tendencia presente tiempo atrás y que, ahora, se ha acelerado. Explica Tschudin que en 10 meses ha avanzado en temas digitales un equivalente a cinco años. Mirando directamente a los sistemas de salud, esto se traduce en eliminar lo que ella denomina “residuos”. Es decir, agilizar la burocracia para eliminar costes superfluos o incorporar la inteligencia artificial con el fin de mejorar el flujo de pacientes y que se sientan más responsables de su propia salud y de los tratamientos. “Esto puede llegar a otro nivel gracias a la digitalización. Utilizar las herramientas disponibles incrementará las investigaciones, los ensayos clínicos y la producción de fármacos. Nos permite personalizar todo lo que hacemos”, sostiene.

La pandemia ha demostrado que ha llegado el momento de aprovechar una oportunidad sin precedentes para impulsar un sector tan capital como el de la salud. Uno de los cambios ha de ir destinado hacia los pacientes. Según sus palabras, existen terapias innovadoras para múltiples enfermedades, aunque en muy pocos casos llega a todas las personas que sería deseable. “La media para que un paciente llegue hasta uno de estos tratamientos supera los 10 años y solo el 10% accede a estas innovaciones transcurridos unos cinco años”, precisa. El motivo, tal y como argumenta, no son las barreras clínicas, sino de presupuestos, pautas de tratamiento y acceso: “Esto hay que mejorarlo”…

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