Llegó la hora de los escritorios virtuales

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Original: Computing.es

La pandemia de Covid-19 ha disparado la demanda de tecnologías que en los últimos años se venían comportando bien a nivel comercial. Una de ellas son los escritorios virtuales, que están en la lista de prioridades de muchas empresas desde que en marzo el teletrabajo dejó de ser una rareza y se convirtió en lugar común del paisaje laboral de este país y del resto del mundo. En esencia, un escritorio virtual es un sistema que no se ejecuta directamente en el ordenador con el que accede el usuario, sino en un servidor remoto, que además puede estar en la nube. En realidad, el escritorio virtual es una imagen de un sistema operativo y unas apps que se están ejecutando a mucha distancia de donde se ubica el usuario que les saca partido. Por lo tanto, esta tecnología transfiere la capacidad de computación y la complejidad del puesto cliente al centro de datos.

Existen dos tipos de escritorios virtuales. Los VDI o virtual desktop infraestructura, que se suelen ejecutar en servidores del CPD de la misma compañía. Y también está el llamado desktop-as-a-service (DaaS), donde es un proveedor de cloud el que proporciona el equipo virtual. Desde VMware España recuerdan que marzo y abril fueron unos meses “muy intensos”, en los que las empresas se enfrentaron fundamentalmente a tres retos: “mantener a los empleados conectados y trabajando como no se había hecho nunca antes, conservar los niveles de productividad óptimos y mantener las garantías en materia de seguridad”. Por su parte, Susana Juan, responsable de soluciones cloud y partners de Arsys, un proveedor cloud que ofrece escritorios virtuales a las compañías, dice que en los últimos años ya había crecido el interés de los gerentes por este tipo de soluciones, pero admite que ahora la pandemia y el teletrabajo han actuado como “grandes impulsores” porque han permitido disipar la desconfianza y las dudas de los clientes. Como resultado, los ciclos de venta de estas soluciones se han reducido bastante. “En menos de dos semanas hemos concluido con éxito proyectos complejos que nos hubieran llevado un mes en circunstancias normales”, asegura Susana Juan.

Antonio Cruz, director de la unidad de negocio de Modern Workplace en Microsoft Ibérica, también confirma que con la pandemia ha crecido la demanda de su servicio Windows Virtual Desktop, que se ejecuta en la nube de Azure. Y destaca las migraciones llevadas a cabo por empresas como Urbaser y Pryconsa. En el caso de la inmobiliaria Pryconsa, hasta 500 empleados pasaron a realizar sus tareas desde casa con la tecnología de Microsoft en tan solo cinco días.

Los escritorios virtuales se adaptan como anillo al dedo a las necesidades de las empresas en la actual coyuntura. Se trata, por una parte, de una solución de costes ajustados y predecibles si se adquiere como servicio. Además, permite la movilidad total de las plantillas (solo hace falta una conexión a Internet). Los equipos de TI pueden gestionar de forma centralizada los puestos clientes, cuidando lo que se instala cada empleado y automatizando la aplicación de políticas de seguridad, por ejemplo. Esto es clave para un departamento que siempre anda escaso de recursos. También es importante destacar que con la virtualización del puesto se clarifica mucho el licenciamiento en las compañías, que pueden evitar así la instalación de software que luego no se usa. Y, lo más evidente, las empresas ganan en espacio y reducen mantenimientos, pues desaparecen muchos servidores, sobre todo si el servicio se adquiere desde la nube de un proveedor…

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