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La Diputación de Barcelona instalará cajeros en la Catalunya vaciada

La administración pública destinará un millón de euros anuales para acercar este servicio a municipios de menos de 5.000 habitantes

Si un vecino de Gósol quiere acceder a un cajero automático para retirar dinero en efectivo o realizar cualquier otro trámite debe desplazarse 30 kilómetros, a través de carreteras que no siempre son cómodas, hasta Guardiola de Berguedà, el municipio más cercano con un dispositivo bancario. En total, entre 40 y 45 minutos de viaje para llevar a cabo un acto tan cotidiano en el área metropolitana de Barcelona. Este es un ejemplo de la situación que hoy por hoy vive buena parte de la Catalunya vaciada.

En algunos rincones de comarcas como el Berguedà, Osona, Anoia o el Bages llegar a un cajero es casi una quimera. De hecho, más de un centenar de los municipios de la provincia de Barcelona -una tercera parte del total- no disponen de este servicio. Es por eso que la Diputación de Barcelona ha preparado un plan, dotado con un millón de euros anuales, que pretende recuperar los cajeros en los municipios de menos de 5.000 habitantes.

Sesenta poblaciones en una primera fase

La idea ha sido presentada este miércoles y aspira a llegar a unas sesenta localidades en su primea fase. Calculan que puede comenzar a hacerse efectiva entre a finales de este año e inicios del 2023. En breve, se abrirá el proceso de licitación pública del proyecto. Si los Ayuntamientos están de acuerdo, los cajeros se podrían instalar en dependencias municipales.

“Deberían actuar las entidades bancarias, pero ante esta situación ponemos nuestro granito de arena”, ha reconocido el diputado de Innovación, Gobierno Locales y..

Hasta aquí nuestras 300 palabras de avance.
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LA VANGUARDIA