Saltar al contenido

La demanda de talento especializado continúa imparable con un crecimiento interanual de 7,8%

  • por

El sector de servicios TIC sigue exhibiendo músculo en el territorio nacional dando muestras de fortaleza gracias a sus cifras de contratación entre junio de 2021 y de 2022, según afirman VASS y CEPREDE.

La demanda de talento especializado no solo no echa el freno, sino que pisa el acelerador con el objetivo puesto en 2023. El sector de servicios TIC continúa exhibiendo músculo en España dando muestras de fortaleza gracias a sus cifras de contratación. Así, entre junio de 2021 y junio de 2022, la demanda de talento especializado ha crecido un 7,8%. Además, durante el primer trimestre de 2022, el ritmo de contratación promedio ha superado el 7,4%, una cifra holgadamente superior que la media del sector servicios en la región (4,9%). Unos datos que ha revelado la última entrega del barómetro mensual impulsado por TIC Monitor y elaborado conjuntamente por VASS y el Centro de Predicción Económica (CEPREDE).

 

Tónica ascendente

Este dinamismo en este ámbito del empleo no es nuevo, ya se pudo ver en 2021, cuando el sector de servicios relacionados con la informática fue el tercero en creación de empleo a escala nacional en términos absolutos, con 73.000 nuevos ocupados en 2021. “Aunque el mercado laboral esté empezando a mostrar signos de fatiga ante la posibilidad de un parón de la economía, no es el caso de este sector. Si se sigue a este ritmo, podría batir un récord histórico superando las 100.000 contrataciones en 2022”, ha asegurado Antonio Rueda, director de VASS Research y responsable de TIC Monitor.

Por otro lado, las cifras de actividad avalan esta tendencia de crecimiento. La facturación en las empresas de servicios de programación, consultoría y otras actividades relacionadas con la informática ha registrado un crecimiento interanual del 19,6% durante el mencionado periodo. “El crecimiento promedio en lo que va de año se mantiene en un 18%, un ritmo extraordinario sobre todo si descontamos el efecto que el alza de precios pudiera tener en el aumento de la cifra de negocio. Aproximándolo por el IPC de los servicios, tendríamos la foto de un sector que crece en términos ‘reales’ (descontada ya la inflación) un 15,2% en el primer semestre de 2022”, asegura Rueda.

 

Clima positivo a pesar de la incertidumbre

Lógicamente, estos datos positivos tienen su efecto en las expectativas de los empresarios, tanto en la actividad como en el empleo. Respecto a la creación de nuevos puestos de trabajo, el indicador de clima asciende ligeramente desde los 32,7 puntos hasta los 40,7 en una escala de -100/+100. Unas cifras que se traducen de la siguiente forma: el 70,4% de las empresas de servicios digitales confían en una creación de empleo neto entre septiembre y noviembre, frente al 29,7% que percibe, por el contrario, un ajuste de plantilla.

Respecto a las expectativas de la actividad, aunque desciende ligeramente el optimismo, vuelve a ser mayor que en el promedio de la Unión Europea (27,2 puntos). El indicador de clima de negocio pasa de los 48,8 puntos del mes pasado a 43 en la misma escala. Esto supone que el balance entre los que esperan un crecimiento de la actividad hasta noviembre y los que temen una contracción, se inclina a favor de los primeros en un 71,5% de los casos. “Las empresas mantienen el tono positivo a la espera del desenlace de los diversos retos que enfrenta la economía en su conjunto. El crash energético y las convulsiones internacionales, que parecen redirigirnos a una nueva versión de la guerra fría, conviven con una nueva búsqueda de desacoplamiento no sólo comercial, sino también tecnológico. Y ello conduce a una suerte de rearme digital que minore nuestra dependencia y favorecerá, sin duda, a este sector que se conforma, cada vez más, como estratégico”, concluye Rueda.

(Transcripción completa del original)
La publicación original de este artículo aparece en COMPUTER WORLD


BARCELONADOT no se hace responsable de la información
que contiene este mensaje y no asume responsabilidad alguna
frente a terceros sobre su íntegro contenido, quedando igualmente
exonerada de la responsabilidad de la entidad autora del mismo.