La Carta de Derechos Digitales: La ‘autorregulación regulada’ o el VAR de las redes sociales

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Retina – El País – Borja Adsuara Varela

El Gobierno se ha apoyado en expertos para lanzar un texto que permita proteger a los usuarios de Internet. La mayor parte son derechos ya conocidos, aunque también hay nuevos que no están recogidos en la Constitución.

El pasado lunes 16 de noviembre se publicó la primera versión de la Carta de Derechos Digitales y se abrió una consulta pública para que los ciudadanos, las asociaciones civiles y las empresas hagan sus aportaciones.

No es un texto normativo (no es una ley ni mucho menos una constitución digital), sino un texto descriptivo, prescriptivo y prospectivo en el que se pretenden recoger los derechos más importantes en el entorno digital. La mayoría de ellos no son nuevos derechos, sino la adaptación al entorno digital de los derechos que ya están reconocidos en la Constitución, con la previsión de las medidas necesarias para garantizar su libre ejercicio en el nuevo entorno.

Hay algunos que sí se pueden considerar nuevos, porque no están recogidos en la Constitución (el derecho a la identidad digital o el derecho al pseudonimato), y también se recogen nuevos mecanismos para garantizar derechos existentes.

En este artículo me quiero referir, en especial, a uno de ellos, que -creo- puede ser útil para garantizar la libertad de expresión y el derecho de la información en las redes sociales; porque, aunque ya existe, es poco conocido.

“Si te lo explican con fútbol, lo entiendes”

Hace unos años, una revista de fútbol lanzó una divertida e inteligente campaña de publicidad titulada “Si te lo explican con fútbol, lo entiendes” y creo que es un buen símil para explicar lo que pasa en el terreno de juego de las redes sociales.

Los usuarios somos los jugadores y la empresa, la propietaria del campo, es, al tiempo, el árbitro que amonesta o, incluso, expulsa a quienes incumplen las normas. Aunque a veces puede equivocarse al castigar una falta. Por esa razón se incorporó en el fútbol el VAR (video assistant referee o árbitro asistente de video), para poder revisar a cámara lenta las jugadas dudosas y así ofrecer una mayor seguridad jurídica a las decisiones.

Algo parecido se propone con un mecanismo -u organismo- de autorregulación sectorial de las redes sociales, que pueda revisar -a modo de segunda instancia- las decisiones de estas de suprimir contenidos o suspender cuentas.

Si la respuesta de las redes sociales, a través de los mecanismos de reclamación interna, no fuera suficiente o satisfactoria, los usuarios podrían acudir al VAR y que un órgano independiente revisara la jugada y la legalidad de la decisión.

El modelo de Autocontrol de la Publicidad

Este modelo de autorregulación sectorial ya existe en el ámbito de los contenidos publicitarios. Se llama Autocontrol de la Publicidad. Se trataría solo de extenderlo a contenidos no publicitarios en las redes sociales a través de un organismo en cuyo Consejo estuvieran representadas tanto las empresas de redes sociales, como las administraciones públicas afectadas y las asociaciones de usuarios y del que dependieran unos Jurados de expertos…

Sigue leyendo el original en Retina


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