Futuro y pasaportes de vacunación

El trabajo llevado a cabo por la Vaccination Credential Initiative, una coalición formada por compañías tecnológicas y de salud, en torno al desarrollo de un pasaporte de vacunación, se apunta cada vez más como una de las necesidades más claras de cara a recuperar una actividad económica y una movilidad razonable. El pasaporte sería un documento electrónico en una app (con posibilidad de generar una copia impresa con un código QR para su verificación) que ofrecería, de forma relativamente sencilla, validez y garantías adecuadas para probar que una persona ha sido inmunizada contra COVID-19.

El documento, equivalente a la Yellow Card (International Certificate of Vaccination or Prophylaxis) que se utiliza para poder viajar a países que exigen la vacuna de la fiebre amarilla, sería necesario para actividades que van desde los viajes hasta el trabajo, el estudio o el acceso a eventos de todo tipo, recogería con los protocolos de seguridad y confidencialidad adecuados y vinculado con la identidad de la persona todos los detalles correspondientes a su situación de inmunización: tipo de vacuna, dosis o fecha de inoculación, asegurando así que el registro se llevase a cabo con un modelo estándar para las organizaciones que administran vacunas COVID-19, de manera que las credenciales puedan estar disponibles en un formato digital accesible e interoperable