En Tesla y SpaceX, Elon Musk era un imbécil con una gran visión; en Twitter es, simplemente, un imbécil
  • Elon Musk siempre ha sido así: en empresas como Tesla, SpaceX y The Boring Company ha seguido la misma estrategia, pero en Twitter le está saliendo caro.

  • Twitter es la antítesis de una «empresa de Elon Musk», y su adquisición por parte del multimillonario podría estar condenada al fracaso.

Elon Musk tiene un manual de estrategia bastante probado para hacer negocios: lo ha utilizado durante años para construir empresas desde Tesla a SpaceX. Por desgracia para él, no es un modelo que pueda convertir Twitter en una empresa rentable. Es un modelo que hará que la empresa de redes sociales se hunda.

Este es el manual de estrategia de Musk: entra en un campo con muy poca competencia, afirma que tu nueva empresa resolverá un problema masivo y global o alcanzará un objetivo aparentemente imposible, recauda dinero de un grupo de fervientes creyentes y mantenlos enganchados con ideas de productos llamativos y a medio hacer, chupa miles de millones del Gobierno y paga mal, infravalora y sobrecarga de trabajo a los empleados. Repítelo.

Twitter es la antítesis de una «empresa de Elon Musk». Es un actor influyente pero pequeño en un campo dominado por competidores gigantes y bien financiados. Es más probable que el Gobierno ponga trabas a Twitter que le conceda algún contrato inesperado. Y los empleados de Twitter tienen opciones: pueden marcharse y trabajar para empresas que los tratan mucho mejor de lo que Musk lo haría jamás.

Sin embargo, quizás lo más importante es que mucha gente piensa que Twitter —y la propiedad de Musk sobre la empresa— es parte de un problema global de los medios de comunicación, más que una gran solución. Y, sin una gran promesa que cambie el mundo para disimular sus sofocantes ideas de producto y su errática gestión, la adquisición de Twitter por Musk está condenada al fracaso.

Elon está tratando de implementar el mismo manual

La adquisición de Twitter por parte de Musk ha provocado muchas reacciones de asombro, pero si se ha prestado atención a sus negocios durante la última década, no sorprende el brutal enfoque de tala y quema que ha adoptado.

Por ejemplo, su cruel trato a los empleados de Twitter. Las historias que llegan de la sede de la empresa en San Francisco (EEUU) son ciertamente desagradables: miles de trabajadores despedidos días antes de Acción de Gracias, horarios de trabajo brutales que han empujado a los trabajadores restantes a dormir en la oficina y una cultura general de miedo y desconfianza. La falta de respeto a los mismos es indignante, pero en todas sus empresas, Musk ha demostrado ser un jefe miserable. …

…en este enlace puedes leer la noticia completa, PUBLICADA ORIGINALMENTE EN : BUSINESS INSIDER

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