Saltar al contenido

El talento de las mujeres gana terreno en el sector tecnológico

A pesar de los avances logrados por las mujeres en el mundo laboral durante los últimos años, aún quedan algunos desafíos por delante en el escenario de igualdad buscado.

 

En el segmento del management argentino, por ejemplo, el 30% de los puestos directivos están ocupados por mujeres, una cifra que creció 14 puntos porcentuales en los últimos 10 años y una muestra de que, aunque los progresos existen, aún el ritmo es lento cuando se comparan métricas de diversidad de mejores prácticas, según subraya un informe de Women in Business de Grant Thornton International Ltd.

En las empresas de tecnología, en particular, tenemos importantes desafíos para comprometernos en la transformación cultural que implica para una organización lograr políticas claras y buenas prácticas de integración e igualdad de oportunidades para todas las personas más allá de las diferencias de género.

Es interesante analizar las oportunidades para las mujeres en el mundo tech, desde antes de su ingreso al mundo laboral; mientras que las mujeres son mayoría en las universidades argentinas con 58% de la población estudiantil, un informe del IAE Business School indica que sólo el 33% integra el universo de las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) y tienen dos tercios de la oportunidad económica que tienen los hombres.

Pero hay datos auspiciosos: recientemente la consultora Kaspersky encuestó mujeres latinoamericanas de la industria IT y el 74% de las argentinas aseguró que sus habilidades y experiencias fueron consideradas por encima de su género.

Muchas mujeres, además, han logrado equilibrar las desventajas de la desigualdad gracias al apoyo de sus redes y vínculos, ésto cuando se trata de contextos sociales más favorables. Los hombres juegan un papel importantísimo en esta evolución, en tanto han logrado también flexibilizar sus roles.

Hay que partir de la base de considerar que hombres y mujeres, cada uno con sus fortalezas y debilidades, con sus similitudes y diferencias, experimentan todos la necesidad de sentirse valiosos en la organización. Que pueden aportar todo su talento en un clima que promueva la confianza y la participación en la perspectiva de un camino de desarrollo y crecimiento con reglas claras para asumir de manera responsable.

Por eso, en las empresas debemos crear verdaderas culturas de equidad y pertenencia, es algo fundamental si se quiere abordar la diversidad e inclusión laboral de una forma seria y comprometida.

Desde Summa Solutions, hace tiempo venimos desarrollando y comunicando programas e iniciativas que apuntan a fomentar la integración en todos sus aristas. Implementamos programas para jóvenes estudiantes y profesionales, jornadas de reflexión y propuestas como “Summa Care”, un espacio dedicado exclusivamente a la escucha activa y bienestar de todos los integrantes de la compañía.

Está probado que los mejores lugares para trabajar son aquellos donde lo que importa y se reconoce es el “hacer de la mejor manera posible las cosas que hay que hacer”. Aquí lo importante no reside en quién lo hace, cuál es su género y qué posición ocupa. El foco está puesto en las acciones, no en las características personales de quien las lleva a cabo.

Así, las estrategias de Recursos Humanos basadas en medidas inclusivas son esenciales.

Partiendo de la base de que el objetivo debe estar puesto en brindar a cada persona lo que necesita para prosperar dentro de la organización, se plantean cinco lineamientos claves para empezar a trabajar:

Valorar la autenticidad de las personas y destacar sus áreas de fortalezas para desarrollar sus talentos es un punto de partida básico que informará las restantes acciones.

Tenemos que hacer foco en el hacer, no en quién lo hace ni qué jerarquía tiene. Es clave, además, promover el diálogo en los equipos y buscar oportunidades de diversidad entre áreas. Se trata de aceptar las diferencias, así como también es fundamental ofrecer visibilidad, brindar espacios y crear contextos seguros para dialogar. Y, por último, diseñar planes de carreras claros para generar igualdad de oportunidades.

Este tipo de acciones han demostrado que, en tiempos de crisis, son el cimiento que hace fuerte a la organización y promueve el mayor compromiso de los colaboradores. Cada uno de nosotros es protagonista y responsable de generar la mayor integración, inclusión y diversidad. Hay que acelerar los tiempos, los desafíos están a la orden del día y las compañías en las que actuamos percibirán los beneficios casi en forma automática. No hay que quedarse atrás.

(*) Elvira Saldaña: Regional People Manager en Summa Solutions

Esta noticia se publicó originalmente en: Canal AR