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El metaverso, un negocio de 920.000 millones de euros

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Se ha convertido en la nueva palabra de moda en Internet. Encierra a la vez un potencial de negocio de 920.000 millones de euros y la salvación del fundador de Facebook. Explicamos lo que sabemos y lo que no del metaverso: un tren que todavía no circula, pero nadie quiere perderse.

A finales de octubre de 2021, Mark Zuckerberg (White Plains, EE UU, 37 años) presentó al mundo su nuevo plan para Facebook, su compañía: un nuevo nombre, Meta, y un objetivo inasible, el metaverso. “Nuestra misión sigue siendo la misma, vincular a la gente”, contó en la presentación. En ese momento, la balanza de Zuckerberg pesaba demasiado en el lado negativo. El conglomerado de Facebook (en el que también se incluyen WhatsApp, Instagram y Messenger) prestaba servicio a varios miles de millones de personas al día. A 2.910 millones, según el informe Kepios de ese mismo octubre, que también estimaba que la población alrededor del mundo conectada a Internet era de 4.720 millones. O, lo que es lo mismo, de cada tres habitantes en nuestro planeta, uno usa los servicios de Facebook regularmente.

La cifra es problemática porque los últimos años de Facebook han dejado al descubierto la vulnerabilidad de los usuarios. La facilidad de los anunciantes y los propios algoritmos internos para dirigir mensajes concretos a segmentos muy específicos de la población han desembocado en escándalos políticos (especialmente en las elecciones estadounidenses de 2016 y el referéndum del Brexit del mismo año) y el reconocimiento del propio Zuckerberg de que hay países como Rusia tratando de interferir en los procesos electorales de las democracias liberales. Es algo por lo que el milmillonario (con una fortuna personal estimada en más de 70.000 millones de euros) pidió perdón en el Congreso de Estados Unidos en 2018: “Uno de mis mayores arrepentimientos dirigiendo [Facebook] es que estuvimos lentos a la hora de identificar las operaciones de agentes rusos en 2016. […] Es una carrera armamentística en marcha. Mientras haya gente sentada en Rusia cuyo trabajo sea interferir en las elecciones en distintas partes del mundo, esto va a ser un problema constante”, profetizó en esa comparecencia. También, a lo largo de esos dos días de testimonio, pidió perdón, enumerando buena parte de los problemas del grupo: “Ahora queda claro que no hicimos lo suficiente para evitar que estas herramientas se usasen para causar daño. Y esto incluye las fake news, las intromisiones extranjeras en los procesos electorales, los discursos de odio, así como la privacidad de los datos”. Nervioso y trajeado, dos rasgos poco característicos en el hombre que controla la información de la tercera parte de la especie humana, Zuckerberg fue directo: “Yo fundé esta empresa, y soy responsable de lo que suceda en ella. […] Son mis errores, y lo lamento”.

Pero ninguna de las soluciones adoptadas desde entonces han convencido a los políticos, sea en Estados Unidos o en Europa. La tensión llegó a su cenita principios de ese octubre de 2021: Frances Heugen, exempleada de la casa y experta en los algoritmos que administran la información de los usuarios, denunció que Facebook tenía conocimiento interno de varios problemas (incluyendo que el mundo filtrado de Instagram perjudica la autoimagen de menores, especialmente adolescentes) y decidió primar el beneficio por encima de las soluciones. Las revelaciones de Heugen llevaron a una batería de nuevas amenazas para Facebook, que decidió adoptar una postura contraria a la de años anteriores: negar lo que decía Heugen y, sobre todo, alejar a Zuckerberg de las críticas. Tres semanas después de aquellas revelaciones, Zuckerbeg anunció Meta. Y, con él, el metaverso gestionado por su empresa en el que desea que todos vivamos.

¿Qué es el metaverso?….

(Clip 0 65palabras)
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