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“El cualquier iniciativa, lo más importante es el equipo”. Elisenda Bou-Balust

“Estoy convencida de que somos la generación que verá el cambio de modelo energético”. Son palabras de la física e investigadora de la Universidad de Sevilla, Eleonora Viezzer (Viena, 1986), que contribuye a terminar con la problemática energética global a través de la fusión nuclear. Sus avances le han valido el Premio Fundación Princesa de Girona (FPdGi) 2022 en la categoría Investigación Científica. Viezzer participó ayer en un encuentro junto al resto de premiadas en esta edición de los galardones: Elisenda Bou-Balust (Empresa); María Hervás (Premio Artes y Letras), Claudia Tecglen (Social) y Trang Nguyen (Internacional).

Eleonora Viezzer ve muy cerca el desarrollo de la fusión nuclear como fuente energética segura, inagotable y verde. Sus investigaciones están encaminadas a despejar incógnitas en torno a uno de los descubrimientos más importantes de la humanidad. “La fusión nuclear es el santo grial de las nuevas energías; la fuente de energía del futuro que queremos traer al presente”, detallaba la investigadora. “Existe una necesidad de nuevas soluciones. Así lo exige la convulsa situación geopolítica, la dependencia del gas, el cambio climático…”

Según sus cálculos, los objetivos que persigue pueden ser una realidad en la década de 2040. “O antes. Todo depende de la inversión. Los científicos estamos dispuestos a poner el máximo de nuestra parte, pero necesitamos recursos. Podemos adelantarnos, claro que sí. El ejemplo más claro es reciente: las vacunas del COVID-19 estuvieron disponibles en tiempo récord. Necesitamos un cambio urgente, y estoy segura de que unidos lo podemos lograr”.

80 años de energía que caben en un vaso

Para los no iniciados, Eleonora Viezzer resumía con dotes divulgativas la complejidad de su trabajo. “La fusión nuclear se inspira en las estrellas y el sol como generadores de energía. Por eso sabemos que funciona”. Los investigadores intentan crear un pequeño sol en la tierra. Para ello, fusionan dos átomos de hidrógeno -deuterio y tritio, ambos presentes en la naturaleza- y producen una nueva partícula: helio 4. “En el proceso liberamos energía según las teorías de Einstein”.

Según explicaba la experta, una cucharada de café de esta nueva energía equivaldría a la que están en condiciones de producir 28 toneladas de carbón. Más aplicaciones: en la cotidianeidad de un futuro hipotético, un vaso de energía derivada de la fusión nuclear cubriría las necesidades energéticas de una familia de cuatro personas durante 80 años.

El reto es complejo. “La fusión en tierra necesita alcanzar el estado cuatro de materia: el plasma, un gas ionizado del que se compone el 99 % del universo”. Eleonora Viezzer apuntaba que lograrlo implica llegar a temperaturas de 200 millones de grados centígrados. “Ningún material aguanta esa temperatura. Nuestra propuesta es desarrollar una máquina donde introduzcamos el plasma generando un vacío gracias al cual no tocaría ninguna de las paredes. Una especie de jaula magnética donde ‘encerrarlo’ y obtener las condiciones para la fusión”. La investigadora destacaba que la energía producida no sólo será limpia y sostenible, también segura. “El vacío impide fugas”.

Enseñemos a los niños y niñas lo bonitas que son la ciencia y la tecnología

Durante su intervención, la graduada y doctora en física por la Ludwig-Maximilians-Universität, de Múnich (Alemania) llamaba a desmitificar los roles que rodean a la actividad investigadora. “Trabajamos en un laboratorio, pero no encanta el cine o ir a la playa. Debemos mostrar a los más jóvenes que estamos aquí y que somos gene muy normal”.

En cuanto a solventar el problema de la brecha de género STEAM, Eleonora Viezzer opina que hay que ir a lo más básico para cambiar el paso. “Empecemos en los colegios y enseñemos a los niños y niñas lo bonitas que son la ciencia y la tecnología. Tenemos referentes históricos por todos conocidos que están muy bien, pero son muchos más los que podemos tocar hoy en día”, concluía.

“El cualquier iniciativa, lo más importante es el equipo”. Elisenda Bou-Balust

Cuando Elisenda Bou-Balust (Barcelona, 1986) llegó al MIT por primera vez, pensó que quizá era demasiado joven, o que no estaría a la altura. “Pronto me di cuenta de que no tenemos nada que envidiar a las mejores universidades. Mi mochila estaba mucho más llena de aprendizajes de los que creía”. La Ingeniera de Telecomunicaciones por la UPC, doctora por la UPC-MIT e Ingeniera Electrónica por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y sus socios en la aventura de la startup Vilynx tomaron la delantera en un aspecto clave de la inteligencia artificial, el reconocimiento visual.

Tanto fue así, que en 2020 Apple adquiría la compañía en una operación sin precedentes en España para la compañía fundada por Steve Jobs. Esto no supuso que la actual directora de Media Knowledge en Apple se desvinculara de su proyecto emprendedor. Localizada en Barcelona, Vilynx ha generado a su alrededor un hub de inteligencia artificial.

“Creo que el motivo para permanecer en España tiene que ver con la existencia de una oportunidad real y con un ejercicio de responsabilidad”. Colaboradora de la NASA o Google, Bou-Balust opina que es importante facilitar a los que vienen detrás el acceso a buenos trabajos desde los que cambiar el mundo. “Por otro lado, en España existen centros de investigación y centros tecnológicos punteros y varias generaciones bien formadas. Ello provoca que nazcan nuevas oportunidades. En cualquier iniciativa, lo más importante es el equipo. Y aquí, el talento es gigantesco. En otras partes del mundo sería mucho más complicado”.

Normalizar y educar

La carrera de Bou-Balust es un ejemplo para niñas y jóvenes que aún dudan si dedicarse a una profesión STEAM. “ya hay estudios que indican que, en una década, el 80 % de los trabajos serán STEAM. Sin embargo, los porcentajes de chicas en algunas disciplinas son bajísimos. No sólo no mejoramos, sino que, en determinados casos, hemos retrocedido”. Esto provoca a su juicio un problema doble: por un lado, la tecnología sigue su avance, pero la mujer, con su diversidad y mirada, no es partícipe del proceso. De otra parte, a nivel general, las dinámicas señalan que la demanda de estos empleos superará con creces la oferta disponible.

“Estamos estancados y no mejoramos los ratio al ritmo que deberíamos. Creo que debemos educar y, sobre todo, normalizar el papel de la mujer científica y tecnóloga. Es algo muy básico. Además, los medios de comunicación también pueden ayudar mucho a visibilizar a estas mujeres”.

Clipping de una noticia publicada originalmente en: INNOVASPAIN