Creación de Cuentos Personalizados con IA para Niños

Luke Warner, un desarrollador de Londres y padre de familia, ha explorado las capacidades de la inteligencia artificial generativa para crear una experiencia única para su hija: un generador de historias personalizadas utilizando las herramientas de OpenAI, conocidas como GPTs. Este sistema, apodado Bluey-GPT, comienza cada sesión preguntando el nombre, la edad y detalles sobre el día del usuario para luego producir cuentos personalizados protagonizados por Bluey y su hermana Bingo, incorporando detalles específicos como el nombre de la escuela del niño y su entorno local.

Aunque ChatGPT ya podía escribir historias para niños desde su lanzamiento el año pasado, los GPTs permiten una personalización mucho más detallada, permitiendo a padres y usuarios generar relatos personalizados con los personajes favoritos de los niños. Esto representa una alternativa atractiva a esperar por nuevo contenido oficial de sus programas favoritos.

No obstante, las historias generadas por la IA no alcanzan la calidad del contenido original y plantean preocupaciones legales y éticas significativas. Actualmente, el acceso a los GPTs de OpenAI está limitado a usuarios con cuentas Plus o Enterprise, y aunque hay planes de expandir el acceso, la incertidumbre legal y las preocupaciones de privacidad pueden retrasar o limitar su disponibilidad.

La experiencia de Warner es un caso de estudio: poco después de promocionar Bluey-GPT en Instagram, recibió una notificación de OpenAI para retirar el GPT debido a problemas de derechos de autor. Warner era consciente de los riesgos legales, especialmente al usar nombres y personajes protegidos por derechos de autor. Las leyes aplicables son complicadas y varían según la región: Warner está en el Reino Unido, OpenAI en EE. UU., y los creadores de Bluey, Ludo Studio, en Australia. Mientras que en el Reino Unido y EE. UU. los personajes ficticios pueden estar protegidos por derechos de autor, en Australia la situación es más compleja y depende de elementos adicionales del trabajo original.

En conclusión, la iniciativa de Warner con Bluey-GPT destaca tanto el potencial creativo como los desafíos legales y éticos de la IA en la creación de contenido personalizado, especialmente cuando involucra a personajes y contenido protegido por derechos de autor.

*** Información extractada del artículo original publicado en WIRED

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