CHUS BLASCO / Construir conocimiento es un proceso evolutivo

Los problemas financieros son una consecuencia

He descubierto un blog sobre el conocimiento que me ha fascinado. Se llama moretothat y su autor reconoce que su motor es la curiosidad sobre la humanidad. Reivindica que el conocimiento es un proceso, y no una cosa estable que adquirimos en un momento dado y permanece con nosotros. En la era de la información, el conocimiento está continuamente en movimiento dependiendo del contexto y de la persona a la que se dirige.

En mi caso, lo que aprendí de empresa y finanzas durante mi formación universitaria fue la base del conocimiento que se consolidó durante los primeros diez años de mi trayectoria profesional. Pero es cierto que cuando quise reinventar mi carrera, dicho conocimiento tuvo que evolucionar y transformarse para que fuera útil para ayudar a empresas de menor dimensión a gestionar mejor sus finanzas. El problema no era que yo no hubiera consolidado suficientes conocimientos de empresa o de finanzas, sino que el conocimiento y la experiencia adquirida en grandes corporaciones no era directamente aplicable a una empresa sin profesionalizar, sin un organigrama funcional como los que estudiábamos en ESADE. Dicho conocimiento era necesario, pero no era suficiente. En el contexto de una pyme en la que la propiedad es quien lleva la dirección, el mismo conocimiento no era útil si no era directamente aplicable a la solución del problema concreto que necesitaba ser resuelto.

Cuando tu única herramienta es un martillo, todo te parecen clavos

Haberte formado en finanzas no presupone tener la capacidad de resolver problemas financieros. Las especializaciones profesionales son necesarias, pero nos apartan de la visión global. La mirada de especialista bloquea las soluciones más creativas. Cuando en una empresa aflora un problema financiero, la solución siempre es compleja y sólo puede afrontarse con una perspectiva global estratégica y de dirección. La solución de emergencia puede ser aumentar la financiación. Pero la solución sostenible financieramente debe orientarse a construir conocimiento útil del modelo de negocio de la empresa en el futuro. Sin enfoque estratégico no habrá negocio.

Durante los años más duros de la crisis descubrimos que ni nuestros conocimientos ni nuestra experiencia servía para ayudar a las empresas a evitar el cierre. La mayoría llegaban tarde a pedir ayuda. Cuando los problemas del negocio de una empresa no se afloran a tiempo, acaban convirtiéndose tarde o temprano en falta de tesorería. Cuando la función financiera tiene problemas para garantizar la liquidez, la raíz del problema no hay que buscarlo en el departamento financiero, sino que toca hacerse otro tipo de preguntas.

Las relaciones personales con los empresarios que estaban en situaciones límite nos hicieron comprender que era necesario otro enfoque. Cuando los problemas han llegado a la tesorería no hay tiempo de ir a cursos de formación, de aprender nuevas estrategias, sino de resolver la emergencia. La solución no pasa por hacer formación de finanzas para no financieros (no resuelven nada, aunque siguen teniendo su público). ¿Para qué quiere una empresa un consultor experto en finanzas si no tiene la capacidad de resolver su problema? La respuesta: para nada. La solución al problema estaba en dar un enfoque completamente distinto, transgresoramente positivo. Dejamos el martillo y cambiamos la mirada.

Aprender de los datos

La sostenibilidad de una empresa no se garantiza con el seguimiento de los indicadores financieros habituales. Cuando los problemas llegan a las finanzas, vamos tarde. La economía digital permite construir conocimiento a partir de los datos. Las empresas que lo hacen aprenden a anticiparse y basan sus decisiones de management en el conocimiento adquirido sobre su negocio. Para que las empresas aprendan de los datos, deben admitir que su ventaja competitiva es aprender constantemente. Saben que no se trata tanto de big data como de smart data, porque primero tienen que aprender a hacerles a los datos las preguntas adecuadas.

Los problemas financieros son la consecuencia de las decisiones que se han tomado en el resto de las áreas de la empresa. Tomar conciencia de ello representó un cambio de enfoque fundamental en la forma en la que orientamos nuestro modelo de negocio. Transformamos AFCA en un proyecto de aprendizaje que tiene el punto de partida en la estrategia, con perspectiva global. Construimos conocimiento aprendiendo de la realidad de nuestros clientes con el objetivo de aprender a hacernos mejores preguntas y lo transmitimos de forma que nos permita enseñar más y mejores opciones para crear valor. Para que los datos puedan convertirse en conocimiento y éste pueda evolucionar hay que convertirlo en acción y contrastarlo con la realidad a medida que vamos aprendiendo. El cambio de paradigma hacia la economía del conocimiento implica que tenemos que construir conocimiento nuevo que evolucione y que sea útil para resolver nuevos problemas.

Como decíamos en El descubrimiento de la ignoranciala parte más interesante de la ciencia no es la que sabemos, sino la que no sabemos. Lo importante, son las preguntas que pueden inspirar múltiples soluciones”. Se ha convertido en una oportunidad de crecimiento empresarial y profesional. Lo importante son las preguntas que les hacemos a los datos. Las preguntas nunca se acaban. Aprender a crear valor nunca termina.