CHUS BLASCO / Tener trabajo no es suficiente

La Gran Renuncia

La Gran Renuncia es el fenómeno que se está produciendo desde hace tiempo en el mercado laboral de Estados Unidos. Más del 40% de los trabajadores está evaluando la posibilidad de cambiar de empleo este año. Aunque hemos estructurado la sociedad en base a que el trabajo es la fuente de ingresos básica que permite organizar la vida, la pandemia ha provocado que muchas personas se planteen nuevos escenarios.

Los expertos aportan tres razones para explicar este fenómeno. El primero, el agotamiento laboral que la pandemia ha elevado a niveles nunca vistos, el segundo, el auge del teletrabajo que ha hecho ver a muchas personas que pueden plantearse otras opciones, y tercero, las oportunidades de mejorar el salario a las personas que están en niveles más precarios. Desde el punto de vista más humano, estas personas sienten que están desperdiciando su tiempo, y que, si no provocan ellos un cambio, no estarán dirigiendo sus propias vidas.

 

Tener trabajo no es suficiente

El mercado laboral lleva décadas siendo espectacularmente inefectivo. No es algo nuevo. Fue el siglo pasado, en los años 60, que ya empezaron las primeras teorías sobre el diseño del trabajo. Descubrieron que cuando las personas trabajan en tareas rutinarias y repetitivas, los beneficios de la simplificación de las tareas desaparecen como consecuencia de la insatisfacción del propio trabajador. Esta teoría, identifica que el diseño del trabajo ideal debería tener en cuenta las siguientes características:

1.- Variedad de competencias. Es más fácil sentirse más implicado en el trabajo cuando éste demanda diversas competencias y habilidades que cuando las tareas son elementales y rutinarias.

2.- Propiedad (emocional) de las tareas. Es el grado en el que el trabajo hace posible identificar el resultado como una pieza visible en la que te puedes identificar. Estar involucrado en el proceso, permite estar más identificado con el trabajo que participar tan sólo en un parte de éste.

3.- Significado. Es el grado en el que el trabajo afecta a la vida de otras personas. Los trabajadores se sienten más identificados con lo que hacen cuando su trabajo hace posible la mejora física o psicológica de otras personas.

4.- Autonomía. Cuando los trabajos exigen un cierto grado de autonomía, los resultados dependerán de los esfuerzos y de las iniciativas de los trabajadores y no de un manual de instrucciones ni de las directrices de un superior. Esta autonomía produce en las personas una responsabilidad superior por sus éxitos y sus fracasos.

5.- Feedback. Recibir feedback claro y especifico, así como información accionable sobre el grado de efectividad de sus tareas, permite a las personas tener un conocimiento superior de los efectos de sus acciones.

Si estas cinco características son necesarias para que las personas se sientan comprometidas en su trabajo, no es de extrañar que miles de ellas se hayan planteado una ruptura en su trayectoria profesional.

 

Desperdicios inadmisibles

Si tantas personas sienten su trabajo como una penitencia y no como un lugar donde poder progresar es porque cuando las necesidades básicas se han cubierto, aparecen necesidades nuevas más complejas. Si dejamos de pensar en el trabajo en términos exclusivamente económicos, entenderemos mejor otras necesidades humanas.

La Gran Renuncia tiene su origen en una profunda insatisfacción. Las primeros en actuar ante su frustración en su empleo han sido las personas que han sentido una necesidad no cubierta. 1) Aquellos que han visto amenazada su salud (física o psicológica) por las condiciones laborales, 2) los que han hecho la reflexión sobre la posibilidad de acceder a otras opciones más ilusionantes y 3) los que han tomado conciencia de que sus condiciones eran tan precarias que en realidad no tenían mucho que perder.

Es una buena noticia que miles de personas tengan una ambición y una expectativa mayor para sus trayectorias profesionales. Es un síntoma de progreso. Sin duda, aumentará el número de organizaciones y empresas que se aseguren de atraer y retener a las personas que quieran progresar. También aumentará el número de personas que iniciaran el diseño de su carrera profesional en solitario y que colaboraran trabajando en red. Es su respuesta para no querer desperdiciar su tiempo y su talento. Su motivación intrínseca está en contribuir a resolver problemas para los que se han capacitado.

Dejemos de hacer perder el tiempo a las personas creando puestos de trabajos inútiles y multiplicando la burocracia. Las personas más proactivas ya están resolviendo la forma de esquivarlo creando soluciones nuevas para la necesidad que sienten de progresar. Están construyendo un relato positivo de cómo pueden contribuir mejor. No olvidemos que lo que permite la innovación y la solución de problemas es la energía liberada por el talento creador de las personas. El futuro del trabajo hace tiempo que está aquí.




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