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CHUS BLASCO / Permiso emocional

El valor de las personas

El mercado global y la digitalización han precarizado personas en numerosas profesiones y oficios. Prepararnos para “ser empleables” tiene poco que ver con la responsabilidad propia de preparar las competencias para poner en valor tu experiencia profesional. Deberíamos abordar de forma seria cómo se está desperdiciando el valor de las personas. Muchos hemos pasado por disrupciones no deseadas que nos han obligado a reinventarnos profesionalmente. Existe un vértigo inevitable de no saber suficiente para afrontar una nueva etapa. Para contrarrestarlo, muchos creen que necesitan un curso más, una especialización más… La inmensa mayoría no saben que deben enfocarse a aprender cómo monetizar su experiencia. Monetizar tu valor es una habilidad compleja. Nadie nos había enseñado a hacerlo.

Para mí, asesorar a empresas implica ayudar a personas que dirigen sus negocios a que progresen. Creamos valor cuando ayudamos a alguien a resolver un problema. Si esta persona ve que su problema tiene solución y que va a estar mejor que sin haberlo resuelto, va a estar dispuesta a pagar un precio por ello. Creamos valor cuando el precio pagado es superior al coste de los recursos que necesitamos para proporcionar esa ayuda. Creamos valor porque convertimos nuestros conocimientos y experiencia en la solución de problemas para los clientes. La cara oculta es que como en una empresa nunca va todo mal ni todo bien, no puedes asesorar “a cualquiera”. Sólo puedes ayudar a quien tiene un problema y quiere resolverlo. Cuando quieres monetizar la ayuda que ofreces, necesitas “clientes perfectos”.

Desde el inicio de la pandemia, estoy ayudando a asesores fiscales y contables a transformar su modelo de negocio y hacerlo más rentable. Ayudo a personas que se sienten atrapadas por su modelo actual de monetización, que quieren diferenciarse y ser más consultores que tramitadores de obligaciones. Para difundir mi visión he creado un webinar online al que le he puesto de nombre VALORA T. Elegí este nombre porque el factor clave para monetizar bien tu profesión es valorar tus propias fortalezas. A pesar de que el mercado no las esté valorando y de que haya tantas personas que piensen que “todo es gratis”.

 

¿Podemos crear tiempo?

Cuando trabajas para ti, pones tu experiencia en valor y tienes una visión ambiciosa, te das cuenta de que el tiempo es el recurso más escaso de todos. Incluso cuando eres muy eficiente organizándote, hay un límite. Es duro aceptar que todo lo que hemos aprendido sobre gestión del tiempo es erróneo. No lo digo yo, lo dice Rory Vaden, que es experto en estrategia de negocios y liderazgo. Me encanta su enfoque. Dice que tenemos que admitir que la gestión del tiempo no es un problema lógico y racional, sino emocional. Lo más importante para poder “crear tiempo” es ¡¡dejar de hacer cosas!!

Para aprender a crear tiempo, Vaden propone que nos planteemos una serie de preguntas a las tareas que tenemos que hacer. La primera pregunta es considerar si la podemos eliminar, si realmente vale la pena hacerla; es crucial que nos preguntemos el motivo: si la hacemos por obligación, por el temor a quedar mal con alguien, o por no sentirnos culpables. La segunda pregunta es si se puede automatizar, y si es que sí, habrá que dedicar tiempo a ello. La tercera pregunta es si es posible enseñar a alguien a hacerla, y si es que sí, dediquemos tiempo a delegar. Al final, nos quedan las tareas realmente importantes. Son éstas las que realmente merece la pena que nos concentremos en ellas porque tienen significado a largo plazo y crearan tiempo más adelante.

 

Crear tiempo y multiplicar tu valor

La cuestión interesante de poder crear tiempo es que seas capaz de darte el permiso emocional de dedicar tiempo hoy a tareas que crearan tiempo en el futuro. El verdadero límite está en que cuando dices que sí a algo estás diciendo que no a muchas otras cosas. Hay un sacrificio emocional porque decir que no es más difícil que decir que sí. Cuesta más dejar de hacer cosas. Sólo puedes ser mejor en lo que haces y trabajar con excelencia cuando ya has eliminado todas las distracciones que te lo impiden. Crear tiempo implica asumir la responsabilidad de que crearás tu futuro con todas sus consecuencias.

Monetizar las fortalezas profesionales es una transformación humana, aunque le llamemos transformación digital. Es una competencia imprescindible en la economía digital para los que perseguimos una visión con la que podamos conectar nuestros valores con la búsqueda del aprendizaje permanente. Para dirigirte a esa visión, tienes que reconocer tu valor y comunicarlo. Es sólo para valientes, porque sin visibilidad digital no puedes captar “clientes perfectos” de forma consistente.

 

 

“Hay suficientes personas con mucho talento que son agradables; no es necesario aguantar a personas que se comportan como imbéciles.” Peter Miller, CEO de Optinose.