CHUS BLASCO/ El dinero debe significar algo

Algo más que anotaciones en cuenta

El décimo aniversario de la caída de Lehman Brothers me ha recordado una conversación con un contable “de los de antes” en los años del boom de la construcción y de la explosión inmobiliaria. Era la persona de confianza de un promotor inmobiliario, que era socio de un cliente mío; hacía tiempo que había pasado los setenta, y no se decidía a jubilarse básicamente porque disfrutaba con su trabajo. Desde su experiencia de toda una vida llevando los números de un empresario promotor, me contaba que no entendía la locura de aquellos años, que no podía entender el sentido que tenía que se siguiera construyendo miles de viviendas para las que claramente no habría demanda. Su perplejidad ante el hecho evidente de que el crecimiento del sector hacía que su empresa ganara más dinero fue contundente: “a partir de un determinado nivel de bienestar, más dinero sólo es una anotación en cuenta”.

 

Todos no somos culpables, pero somos responsables

Dice Jon Freeman (autor de Reinventing Capitalism), que el sistema económico empieza dentro de nuestra conciencia, y a ella apela para proponer un proyecto de inteligencia colectiva que permita reinventar el capitalismo. Os propongo repensar nuestras creencias sobre el dinero a través de los once objetivos internos que propone Freeman, junto con mi propia opinión.

1.- El dinero debe significar algo. Tener dinero tiene un significado muy claro hasta alcanzar un nivel de riqueza suficiente que garantice cierto bienestar. A partir de este nivel, el dinero sólo son anotaciones en la cuenta corriente del banco. Nuestra forma de pensar debería soportar una conexión entre el dinero que usamos y las realidades físicas a las que damos valor monetario, como facilitador del intercambio de bienes y servicios que era originariamente.

2.- El dinero no puede ser creado de la nada. Debemos repensar la creencia de que el dinero puede crecer por sí mismo, sin que haya de por medio ninguna otra acción de creación de valor. En la última década, el sector financiero es uno de los pocos que ha crecido de acuerdo con una lógica extractiva que genera mucho dinero con poco esfuerzo.

3.- Estar conectados al presente. Dice Freeman que necesitamos pensar de modo que nos ayude a vivir en el presente. Tomar conciencia y decidir cómo queremos estar en el futuro en términos reales a fin de preguntarnos cómo empezar a construirlo en el presente, es un concepto fundamental. Las distintas formas en las que las posibilidades de endeudarse empujan a cometer excesos en el presente perjudicando el futuro son numerosas y sobradamente conocidas.

4.- Eliminar la mentalidad de desperdiciar. No podemos seguir viviendo de forma satisfactoria pensando que en nuestro planeta cualquier cosa es desechable. La economía actual se sostiene fabricando productos que no han estado diseñados y producidos para ser reciclados, con unas consecuencias terribles para el ecosistema.

5.- Construir nuestra conciencia de interdependencia. El sector de la moda muestra uno de los ejemplos más escandalosos del cambio de conciencia que necesitamos de forma imperiosa. Debemos reconocer la global interdependencia entre todos los seres humanos, así como nuestra dependencia en los ecosistemas y el impacto que las decisiones humanas tienen sobre ellos.

6.- Permitir la recompensa de la creatividad y la inspiración. Muchas personas mantienen la creencia de que las personas que obtienen mejores rendimientos económicos deberían compartir con sus semejantes todo el resultado de su esfuerzo. Tal vez ignoran que no se puede construir riqueza y justicia social sin reconocer y recompensar el espíritu individual, la inspiración, el trabajo duro y la dedicación para crear y hacer crecer negocios que son los que crean oportunidades de riqueza y trabajo para el resto.

7.- Reforzar el flujo de bienestar. El flujo de dinero debe permitir invertir y ahorrar en la medida que promuevan el valor de las relaciones. Es preciso incentivar aquellos que están creando excedentes personales, así como desincentivar a aquellos que acumulan innecesariamente.

8.- Equilibrar las necesidades de los accionistas y las partes interesadas. Este punto es el fundamento del movimiento del capitalismo consciente. Es necesario cultivar en las empresas culturas corporativas que sean capaces de satisfacer de forma equilibrada las necesidades de los accionistas, así como el servicio al cliente, las relaciones con los proveedores, el bienestar de los empleados y siendo socialmente responsables y planetariamente sostenibles.

9.- Dar y recibir. Se trata de ser capaces de establecer relaciones justas con nosotros mismos y con los demás. Es necesario que equilibremos los derechos sociales que podemos permitirnos, y aceptar lo que deberemos dar a cambio.

10.- Libertad y responsabilidad. Dice Freeman que debemos mejorar nuestra educación, conciencia y comprensión del necesario equilibrio entre libertad y responsabilidad. Sólo podemos ser libres cuando realmente aceptamos las responsabilidades que conlleva.

11.- Colaborar y competir. Debemos reconocer y tomar conciencia de que la evolución sólo puede tener lugar a partir de un dinámico equilibrio entre competencia y lazos de soporte y colaboración.

 

El significado del dinero no debería desconectarnos colectivamente de nuestros valores humanos. Las personas que poseen mayor riqueza, recursos y poder, tienden a disminuir sus niveles de compasión y empatía respecto al resto de la sociedad. Las consecuencias de desconectar el sistema económico con lo que realmente nos importa a las personas debería forzarnos a ser críticos con nuestras creencias, aislarlas de nuestra situación personal y construir una conciencia colectiva que reconozca que, a las personas, aquello que más nos importa, no suele ser intercambiable por dinero.

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