CHUS BLASCO / Cómo facilitar el empoderamiento

Los líderes no crean seguidores, crean más líderes

Cualquier empresa que no asuma cambios decididos hacia la creación de su propio progreso va a quedarse atrás. Seguir igual ya no es una opción. A la velocidad a la que se transforman los mercados y las necesidades cada vez más exigentes de los consumidores, es imprescindible que la dirección de la empresa cuente con una voluntad decidida de aumentar el número de personas autónomas e independientes con capacidad de tomar decisiones y de asignar recursos. Cada vez más las empresas necesitan equipos de personas que arriesguen en sus decisiones ante un futuro que está por construir. Para hacerlo tienen que sentirse seguras en la incerteza.

 

Construir confianza es un proceso

Decíamos hace unos meses que confiar en las personas es una decisión, que empoderar a las personas tiene que ver con dejarlas crecer. Si bien decidir confiar es una decisión, la construcción de confianza en cualquier organización es un proceso paulatino.  Cuando el líder de una empresa decide confiar es tan sólo el inicio del proceso. Para que las personas se sientan en un entorno de confianza, tienen que sentirlo. “La confianza es un sentimiento”, dice Simon Sinek. No puedes enseñar a las personas a confiar. No puede ser impuesta, la confianza tiene que haber sido ganada. Construir confianza en una organización supone ir ofreciendo evidencias de que es un espacio seguro para las personas que allí trabajan. Lleva tiempo construir un entorno laboral en el que miedo no exista.

Pero es una cuestión vital, de auténtica supervivencia. Cuando existe un problema de confianza entre las personas de una organización, los resultados lo acusaran. La única incógnita es cuánto tiempo tardaran en reflejarlo. Porque las personas, de acuerdo con Sinek, “sin un círculo de confianza, lo que hacemos es concentrarnos en nuestra supervivencia como individuos. Biológicamente, nos convertimos en cínicos, egoístas y paranoicos.” Cuando las personas no se sienten seguras en la empresa, cuando tienen miedo, van a actuar protegiéndose a ellos mismos, y sin duda van a perjudicar la evolución y el progreso de la organización. No van a atreverse a progresar, porque progresar implica asumir riesgos. Por el contrario, cuando en un equipo de personas ya se ha construido confianza, los resultados son tan espectacularmente buenos que parece magia.

 

Los equipos empoderados están formados por gente empoderada

Liderar un equipo de personas empoderadas supone estar suficientemente presente como para darles apoyo mientras les das espacio para crecer, ser transparente en los objetivos y en los procesos, así como aceptar ideas y opiniones, sabiendo como fijar los parámetros de actuación, al mismo tiempo que se permite flexibilidad. Se trata de un cambio de paradigma.

Para cualquier empresa que quiera ir dando pasos sólidos en esta dirección, os recomiendo un artículo de la revista Forbes que ilustra seis formas de facilitar el empoderamiento de las personas, que os comento a continuación. 1) Alentar continuo feed-back: no podemos hablar de construir confianza sin ofrecer comunicaciones continuadas para que las personas se sientan reconocidas en sus acciones. 2) Cultivar una mentalidad ejecutiva: la mayoría de las personas no tienen responsabilidad en asignar recursos y tomar decisiones, así que difícilmente hay que esperar de ellas una mentalidad ejecutiva sin cultivarla deliberadamente. 3) Explicar los nuevos retos y oportunidades: es imprescindible dedicar tiempo a que las personas que deben cumplir unos objetivos sepan en que dirección va la organización. Difícilmente se van a sentir comprometidos con las decisiones que les afectan, si no conocen la intencionalidad de las mismas. 4) Respetar sus límites: sigue sorprendiéndome cómo cuesta admitir en las organizaciones que no hay una persona igual a otra. Cada persona tiene sus propios límites, no debería ser tan difícil respetarlo. 5) Darles flexibilidad: en la misma línea, no podemos esperar que una organización se adapte al cambio sin ofrecer flexibilidad a las personas. Las normas rígidas son un claro obstáculo que hay que eliminar. 6) No sobreprotegerles: la sobreprotección impide que las personas se hagan responsables de los resultados de su ámbito de actuación. Les sitúa en una posición cómoda que es incompatible con construir capacidad de autogestión, de asumir sus propias decisiones y de avanzar profesionalmente.

Las empresas que quieran competir con éxito tienen que ser conscientes de la necesidad de construir un clima que permita empoderar a las personas. Para hacerlo, van a necesitar un nuevo estilo de management que asiente las bases para construir confianza. Empoderar personas, igual que construir confianza, es un proceso evolutivo. Es pasar de buscar culpables a buscar aliados que resuelvan problemas. Lo más importante es tomar conciencia del reto y dar el primer paso. Las empresas que marcan la diferencia son aquellas en las que sus managers han entendido que la función más importante del líder es crear nuevos líderes.

 

Los líderes no crean seguidores, crean más líderes” Tom Peters

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