CHUS BLASCO / Aprender a multiplicar

Pensar distinto sobre conseguir resultados

Saber interpretar la sociedad como un número indeterminado de problemas por resolver es el marco mental de muy pocas personas. Aquellos que son emprendedores piensan de forma natural de este modo. Cuando una persona emprendedora se ha enfocado en resolver un problema concreto que responde a una necesidad detectada en el mercado, se dedica a movilizar esfuerzos en esa dirección. Debe conseguir clientes que tengan ese problema y estén dispuestos a pagar por él, así como conseguir recursos y capacidades suficientes para resolverlos de forma satisfactoria para dichos clientes. Si lo consigue de forma exitosa y hace efectivo un modelo de negocio viable, el impulso emprendedor se habrá convertido en una empresa. La propia inercia impulsará a hacerla crecer, adquiriendo mayores recursos con el objeto de seguir creciendo. El ritmo lleva implícito el riesgo de impulsar el crecimiento sin mirar al mercado para detectar nuevas oportunidades, sin percibir las señales de que el modelo de negocio inicial se extingue. Corre el riesgo de perder la mirada que fue esencial para su éxito inicial.

 

Conservar lo que tenemos

Cuando los resultados de una empresa empeoran, la función financiera adquiere relevancia. La Dirección suele enfatizar a toda costa la mejora de los resultados exigiendo una mejora de la eficiencia de los costes y un aumento del rendimiento de los recursos aplicados. El marco mental suele ser: “¿Cómo podemos hacer lo mismo con menos?”. La pregunta recurrente se hace desde la perspectiva de aumentar la productividad. El foco suele ponerse en conservar el modelo que todavía funciona. El financiero suele doblar los esfuerzos en controlar todos los procesos para que “no se le escape” ningún aspecto por optimizar. Pero la función financiera en cualquier empresa es el área que recibe las consecuencias de las decisiones y de las no decisiones que se han tomado en el resto de las áreas. Exclusivamente desde la perspectiva financiera no se puede crear valor.

Para crear valor, es importante pensar en amplificar. El marco mental de optimizar costes es un marco mental de corto plazo y supervivencia que impide crear valor, porque una empresa no puede crear valor sin entender como interactúa dentro del sistema. Hay que definir los recursos y las actividades a partir de las cuales el valor entregado será amplificado. No se trata de poner el foco en optimizar y en ser eficiente, se trata de multiplicar el valor creado y entregado. Conservar lo que tenemos no crea valor.

 

Comprender lo que es esencial

Pensemos en el sistema sanitario y su complejidad. El conocimiento hiperespecializado y los avances tecnológicos han permitido alargar la esperanza de vida de forma espectacular, pero también han provocado el consiguiente aumento de enfermedades crónicas y degenerativas. Por mucho que se aumenten los recursos dedicados, sin cambiar la mirada no podremos evitar que el enfoque “atender a enfermos y curarlos” es tremendamente más caro que “prevenir la enfermedad y promocionar la salud”. Tal como dice Valentín Fuster, el eminente cardiólogo: “durante muchos años hemos trabajado en la ciencia de la enfermedad y ahora debemos trabajar en la ciencia de la salud, con los mismos dispositivos científicos y técnicos.” Un buen ejemplo es el nuevo sistema de seguimiento digital de los pacientes quirúrgicos que han presentado este año Telefónica y el Hospital de la Vall d’Hebron. El nuevo sistema de trazabilidad permite conocer las distintas fases por las que está pasando un paciente desde que le despides a la puerta del quirófano hasta que entra en la sala de recuperación una vez finalizada la intervención. Una pulsera con un tag conectado vía Bluetooth permite tener información en tiempo real a las familias y al equipo médico. El resultado es la creación del valor percibido por las familias, al reducir la angustia de no disponer de información durante la espera que puede alargarse diversas horas. Además, permite optimizar el flujo del proceso de la operación quirúrgica, aumentando la seguridad de los pacientes. Es un multiplicador de valor.

 

Conseguir resultados

Tenemos que aprender a pensar distinto sobre conseguir resultados. Si no cambiamos el marco mental de la productividad, de la eficiencia de costes y de las mejoras tecnológicas sin poner a las personas en el centro, corremos el riesgo de resolver problemas que empeoren nuestra calidad de vida. En la economía del conocimiento, el cambio más urgente es de paradigma. La digitalización exige un cambio de marco mental que nos permita crear valor y aprender a multiplicar el valor creado. Para que una empresa sea sostenible a lo largo del tiempo debe aprender primero a equilibrar las oportunidades con lo que puede hacer hoy mediante un modelo viable. Después, cuando la creación de valor ya responde a un modelo (y no es fruto de una oportunidad puntual), las empresas deben prepararse para aprender a multiplicar dicho valor en el futuro inmediato. Lo que importa no es lo que hacen y como mejorarlo. Lo que es esencial es entender el problema que quieren ayudar a resolver.