Chispas virtuales, la realidad aumentada revoluciona la soldadura

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l tren de alta velocidad ICE 4 de Siemens no admite errores. Para que viaje sin contratiempos, cada una de sus piezas ha de casar a la perfección. Y una de ellas estaba dando bastantes problemas durante el ensamblaje. Costaba soldarla adecuadamente para mantener la seguridad del tren. Por mucho que los trabajadores intentaban encajarla, el resultado no era el deseado. Después de que los ingenieros de Siemens determinaran el proceso, técnica y materiales óptimos, la realidad aumentada hizo el resto. Soldamatic, el programa de formación pionero basado en esta tecnología —desarrollado por la española Seabery—, logró revertir las dificultades y poner los trenes de nuevo en funcionamiento.

La propuesta parece sencilla: virtualizar el aprendizaje del oficio de soldador. Mantiene los elementos indispensables, como la antorcha y la máscara, pero sin rastro de chispas ni de materiales físicos. Desde fuera solo observamos a una persona trabajando sobre un manto de códigos QR. Unos códigos que la máscara que cubre sus rostros transforma en realidad aumentada. En la visera sí aparece, por ejemplo, el tubo de aluminio y la llama. Junto con el software y hardware de Soldamatic, en el que decidimos qué tipo de soldadura queremos aprender y con qué elementos, el alumno o empleado comienza a familiarizarse con unas técnicas complejas.

Desde Seabery, que aseguran que son la mayor empresa de realidad aumentada de España, explican que…

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