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Cataluña se postula para atraer una fábrica de chips con fondos europeos

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Entidades públicas y privadas impulsan una propuesta de 22.000 millones
Hay dos ubicaciones: Sant Esteve Sesrovires (Barcelona) y Vilamalla (Girona)

Las cámaras de comercio de Barcelona y Girona, universidades, centros tecnológicos y otras entidades y empresas están impulsando una candidatura con el objetivo de que se ubique en la región una de las fábricas de semiconductores que quiere impulsar la Unión Europea con fondos Next Generation.

En octubre ya hicieron llegar una propuesta inicial a la Generalitat, y en enero trasladaron sus planes al Gobierno español. Por el momento señalan dos posibles ubicaciones que a su criterio cumplen las necesidades de una factoría de chips, desde caudal de agua hasta proveedores y conectividad de transporte: Sant Esteve Sesrovires (Barcelona) y el polígono industrial de Vilamalla (Girona).

Calculan una inversión de 22.000 millones en un terreno de unas 36 hectáreas, con apoyo de Europa, Gobierno y Generalitat. La aportación del Estado la estiman en un 10% del total, unos 2.200 millones, mientras que para la Generalitat calculan unos 500 millones vinculados a la adecuación de comunicaciones e infraestructuras.

Empleo, impulsor y clientes

La factoría puede dar empleo directo a 2.000 personas e indirecto a 40.000, según el documento de trabajo consultado por elEconomista.

La iniciativa, denominada FabCat, prevé contactar con las 29 empresas que forman parte del IPCEI on Microelectronics de la Unión Europea, entre las que figuran Intel, Bosch, Texas Instruments, TDK, ABB, Osram, Fuji Electric, Sony, NXP y Canon.

También se proponen contactar con empresas que actualmente no tienen implantación en Europa, como las taiwanesas TSMC y UMC, la coreana Samsung, la japonesa Hitachi, la estadounidense Micron y la china SMIC, entre otras.

Respecto a posibles clientes de la factoría de chips catalana, los primeros identificados son Seat, Ficosa, HP y SGS-Brightsight.

Esta noticia se publicó originalmente en: EL ECONOMISTA