CHUS BLASCO / ¿Cómo prosperar en la economía digital?


Autogestión: una competencia clave

El mundo laboral cada vez es más competitivo, más complejo”. Lo afirma Virginio Gallardo en la entrevista del pasado 11 de marzo para El Punt Avui. Para que comprendamos exactamente hasta qué punto tiene trascendencia, facilita un dato muy significativo, y es que el año 2027 (¡sólo faltan nueve años!) habrá más freelances que personas asalariadas. Nuestros esquemas mentales sobre las relaciones laborales y profesionales habían estado estructurados en base a trabajos estables, a cambio de los que recibíamos una remuneración. El mundo laboral había estado completamente separado de nuestra vida personal. Era nuestro marco mental y todavía lo es para la mayoría de los trabajadores. Pero un nuevo paradigma se abre con fuerza y descubre una nueva competencia fundamental: la autogestión.

 

Lo que no nos habían contado: cuatro conexiones

Para ser efectivo, es imprescindible un alto nivel de autogestión. No es fácil no distraerte con tus propias preocupaciones, especialmente en un entorno de incerteza. Pero no nos habían contado que, si no estás equilibrado emocionalmente, difícilmente serás un profesional productivo. Nadie nos había explicado cómo incorporar las emociones dentro del mundo de la empresa.

Recientemente se ha publicado una investigación en la Harvard Business Review sobre cómo prosperar en la economía de los trabajos flexibles y temporales, que debilita el tradicional esquema de profesiones y trabajos para toda la vida. Me ha parecido que descubre algunas claves imprescindibles para entender que trabajar de forma autónoma exige unos retos que trascienden claramente el espacio laboral y que acaban ocupando también todos los aspectos de nuestra vida personal. Gestionarlo no es fácil. Esta investigación identifica cuatro puntos que todos los freelances comparten, y que no eran conocidos para ellos antes de iniciar su vida profesional autónoma.

 

El espacio

En el momento que te desconectas de una oficina corporativa, ya sea de forma voluntaria o forzosa, sigues necesitando un espacio para trabajar. Los investigadores descubren que no sirve cualquier lugar. Debe ser un espacio que distraiga de las distracciones y de las presiones, y al mismo tiempo que ayude a no sentirte desarraigado. La mayoría de las personas empieza por pensar que puede trabajar “en cualquier sitio” pero la realidad es que todos tienen un lugar donde ir para evitar distracciones y encontrar inspiración. Un lugar que sea la referencia para hacer todo el trabajo importante, y que acaba siendo a la medida del trabajo y la personalidad de su propietario.

 

Rutinas

Aunque las rutinas se asocian a burocracia y aburrimiento, las personas que organizamos nuestro tiempo más o menos libremente necesitamos rutinas para mejorar el foco en los resultados. Lo saben bien los artistas y los deportistas de élite. Organizar el tiempo diario es un reto constante. ¿Con qué tareas te comprometes hoy? ¿Qué dejarás de hacer? Cuando organizas tu propio tiempo, tu agenda habla de qué haces y quién eres. Los métodos utilizados son diversos; desde mantener una lista de cosas para hacer, empezar el día con la tarea más exigente, meditar, hacer ejercicio… Todas estas rutinas cumplen un cierto elemento de ritual que mejora la sensación de orden y control en circunstancias inciertas.

 

Personas

Las personas somos criaturas sociales y trabajar en una organización cubre una gran parte de esta necesidad. Pero un autónomo es un profesional que autogestiona su actividad en solitario, y por ello uno de los mayores riesgos es sufrir la “epidemia de la soledad”. Todos los entrevistados explican que tienen un círculo de personas con los que intentan cubrir las necesidades de apoyo y ánimo. Afirman que buscar personas y crear un círculo de confianza calma la ansiedad. Tal como afirma uno de ellos: “Mi habilidad para procesar, desarrollar y crecer como persona y entender quién soy en el trabajo que estoy haciendo viene de las conversaciones que tengo con mis colegas.”

 

Propósito

Al empezar a trabajar por tu cuenta, la mayoría aceptamos cualquier trabajo que te permita dar un paso adelante en el mercado. La presión por obtener ingresos a corto plazo es común para todos. Pero todos los entrevistados mantienen la firmeza en que tener éxito significa aceptar tan sólo el trabajo que te conecta con un propósito superior. Cuando entiendes lo que realmente quieres hacer, que va más allá de ti mismo y de algún modo contribuye a hacer un mundo mejor, encuentras el puente necesario entre los intereses y las motivaciones personales y una necesidad existente en el mundo. De algún modo, el propósito te libera a nivel personal y te da la fuerza para decir no al trabajo que no está alineado.

 

¿Cómo definimos el éxito?

Virginio Gallardo contestaba en la entrevista que el éxito de un trabajador o directivo sea, probablemente, ser feliz, y eso quiere decir que su trabajo está vinculado a su propósito. Cuando ponemos el foco en las personas, la respuesta siempre termina del mismo modo, sin importar si trabajas para terceros, en una empresa privada o pública, grande o pequeña, en servicios o en una empresa industrial. Las personas buscamos ser felices, y se trata de un proceso evolutivo de desarrollo personal.

La economía digital permite poner a las personas en el centro. El éxito redefinido en la economía digital proviene de ir buscando el equilibrio entre lo predictible y lo posible. Un éxito que surge de buscar y encontrar el equilibrio entre la promesa de trabajo de forma continuada, pero al mismo tiempo, la vitalidad y la energía de sentirte auténtico en el desarrollo de los proyectos en los que trabajas. Es un camino incómodo e incierto, pero es también un reto apasionante de autogestión personal.

Sobre el autor

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MJBlasco Socia co-fundadora y consultora de Afca.cat (2007), empresa de consultoría especializada en Estrategia y Finanzas. Ayudamos a personas que tienen empresas a mejorar sus procesos de creación de valor y sus resultados. Licenciada en Ciencias Empresariales y MBA por ESADE y en Administración y Dirección de Empresas por la Universitat Ramon Llull. El hilo conductor profesional en clave de especialización son las finanzas. La motivación es el management, la ciencia social que se reinventa al ponerse al servicio de las organizaciones centradas en las personas. Profesora de Estrategia y Finanzas del Master en Design Management de BAU y formadora de Estrategia y Finanzas para empresas y emprendedores. Autora del libro “Nuevas Finanzas para Nuevos Negocios” (Editorial UOC) y co-autora de la “Guia para la autoevaluación de empreses. Claves para mejorar tu negocio” (ACCID).


Equipo

(por orden de aparición)
Tomâs Cascante
Alvar Soto
Joan Bosch
Patricia Madrid
Santa Vàsquez de la Cruz
Chus Blasco
Sonia Solà
Jesús Soler
Jordi González-Pons
Fernando Montans

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